martes, 30 de diciembre de 2008

Libro sobre las universidades públicas del Perú

Libro

VIGENCIA DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS DEL PERÚ
Propuestas para la reestructuración universitaria

Autor: Nemesio Espinoza Herrera

ISBN: 9972-33-151-2

CONTENIDO
78 páginas

Naturaleza de la universidad

Módulo 1: Calidad académica en las universidades Públicas
Situación y Propuestas


Módulo 2: Las investigaciones científicas en las universidades públicas
Situación y Propuestas

Módulo 3: Los docentes de las universidades públicas
Situación y Propuestas

Módulo 4: Financiamiento de las universidades públicas
Situación y Propuestas

Módulo 5: La administración universitaria de las universidades públicas
Situación y Propuestas

Módulo 6: El marco jurídico en las universidades públicas
Situación y Propuestas

Módulo 7: La prensa y las universidades públicas

Módulo 8: La Asamblea Nacional de Rectores


Extracto de las primeras 5 páginas

SITUACIÓN ACTUAL DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

1. En el Perú existen 33 universidades públicas. Hay en ellas 273 326 estudiantes matriculados, 21 234 docentes y 13 800 trabajadores administrativos.

2. En los albores de un nuevo siglo y milenio, la universidad nacional del Perú continúa, como hacen décadas, sumida en una grave crisis estructural. Los peruanos (gobiernos, políticos, autoridades, los mismos universitarios) hemos mantenido silente complicidad con el debacle de la universidad estatal. En buena cuenta la universidad pública no existe, sólo sobrevive, agoniza. Una universidad que no funciona o funciona mal, cuesta más.

3. De cada 100 peruanos que egresan de las universidades públicas, alrededor de 75 están sin empleo en la carrera emprendida. Este alarmante nivel de desempleo (y subemeplo) profesional ha convertido a la universiad pública en un falso farol para las nuevas generaciones del Perú.

4. La calidad académica en la formación de profesionales en las universidades públicas se encuentra muy por debajo de los estándares medianamente aceptables. Por otra parte, es inexistente la verdadera Investigación Científica entendida como misión fundamental de la universidad porque no hay producción científica y tecnológica ni generación de innovaciones en términos de las exigencias del mundo moderno.

Ambas realidades –baja calidad académica en la formación de profesionales y la inexistencia de la Investigación Científica en los niveles y calidad que los nuevos tiempos exigen- originar profesionales inermes y sin condiciones adecuadas de empleabilidad; por lo que resulta explicable los altos índices de desempleo profesional y la no repercusión de la universidad en el proceso de desarrollo nacional. En estos asuntos, países vecinos nuestros nos llevan la delantera equivalente a varias décadas en materia del desarrollo de la universidad pública.

5. El docente universitario -factor clave para el logro de la calidad académica y real ejecución de la Investigación Científica productora de ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo- continúa siendo maltratado como hace décadas principalmente en cuanto a sus remuneraciones y condiciones de trabajo.

Un ejemplo elocuente de una de las afrentas al catedrático es que el Estado y los cuatro últimos gobiernos, en abierto desacato a sus propias leyes (Art. 53 de la Ley Universitaria actualmente vigente desde 1984), adeuda a cada catedrático de la universidad nacional aproximadamente un millón de nuevos soles. En buena cuenta, los docentes universitarios han venido subvencionado con su pobreza a las universidades públicas.

6. Así, la universidad pública peruana en las condiciones en que se halla, se ha convertido en una institución obsoleta. Lejos de contribuir al desarrollo nacional, la universidad estatal se ha tornado en óbice. Empero, cuál válvula de escape del desempleo juvenil, la universidad pública resulta siendo un obligado refugio de una juventud decepcionada.

7. El problema no sólo es el caso de las universidades públicas, aunque ellas son las que revisten extrema gravedad y requieren urgente y prioritaria atención. También lo es el caso de las universidades privadas cuyas características no necesariamente son ejemplares. En suma, es el sistema de la universidad peruana en general que está en crisis estructural.

CAUSAS DE LA DEBACLE DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

1. La Educación, y dentro de ella la universidad, constituyen la catapulta del desarrollo nacional. Sin nuevos peruanos adecuadamente formados y sin ciencia, tecnología e innovación; vale decir, sin educación y sin universidad y más aún sin que ellas sean declaradas prioridad nacional, es imposible emprender el proceso del verdadero desarrollo económico y social del país. “Las naciones marchan hacia la grandeza con el mismo paso con que camina la educación” Simón Bolívar. Pregonar la necesidad del desarrollo nacional, pero subestimar a la educación y a la universidad no resulta sino mera demagogia, una quimera, un discurso.

Sin embargo, en lo que va de la historia republicana hasta la actualidad, el Estado a través de los sucesivos gobiernos, consideraron a la Educación y a las universidades como asuntos de quinta categoría. Correspondía, por ejemplo, al actual gobierno (Toledo) que emerge de una década de dictadura corrupta, priorizar a la Educación y a la universidad para construir un nuevo Perú. Empero, estas expectativas han quedado extinguidas porque las señales son claras: la educación y la universidad constituyen la quinta rueda del coche, pueden seguir esperando (y por siempre).

¿Cuál es la causa principal del colapso de la universidad peruana, especialmente de la pública? La respuesta es categórica: el desinterés absoluto del Estado, y también de la sociedad, hacia la educación y, por consiguiente, hacia la universidad. El Estado y los gobiernos jamás se han interesado realmente del problema de la educación y de la universidad. Es impresionante ver de cómo el Estado y la sociedad –propietarios de las universidades públicas- lejos de tomar acciones para evitar su descalabro se limitan a observar desde el balcón el paso del cortejo fúnebre de la universidad. Ni el Estado ni la sociedad intervienen en la universidad, tampoco la misma universidad y los mismos universitarios desean que el estado y la sociedad intervengan de modo que tras de una contranatural y vetusta “autonomía universitaria” tenemos una universidad colapsada.


2. Consecuentemente, al no considerarse a la educación y a la universidad como prioridades nacionales de políticas de Estado, tampoco resulta prioritario la asignación a ellas de recursos públicos, por cuya razón las universidades nacionales siempre estuvieron sumidas en asfixias económicas consuetudinarias, no porque no haya recursos –que en realidad hasta sobran- sino porque no hay voluntades y decisiones políticas para direccionarlos hacia la educación y hacia las universidades.

3. La universidad pública, muy a pesar de su realidad, resulta siendo una paria, pues, no sólo es el Estado el que está de espaldas a la universidad pública y viceversa. Lo que es peor, los mismos universitarios (autoridades, docentes, alumnos, administrativos, gremios) permanecen indolentes, en silente complicidad y con los “brazos cruzados” ante tamaños e históricos problemas de las universidades estatales. Existe sólo los ortodoxos y esporádicos actos de “masas” (movilizaciones, consignas, marchas, huelgas) que ahora, en los nuevos contextos del siglo XXI y del tercer milenio resultan disonantes e infructuosos; y no hay resultados concretos. No hay, en lo absoluto, propuestas alternativas, soluciones, ideas, acciones sólidas que resulten serias, sostenibles y de resultados. No existe agentes influyentes que presionen a favor de los intereses de la universidad pública.

4. Como si la crisis estructural de la universidad pública y el abandono absoluto en la que se encuentra fueran poca cosa, se suma otra realidad mucho más perniciosa aún: su anacrónica administración, el caos administrativo. La universidad pública actual está condenada a cargas la pesada cruz de un modelo obsoleto de gestión universitaria vigente. Lo que hay en el Perú es una universidad extraordinariamente sobredimensionada, burocrática, irracional, caótica, arcaica y casi siempre corrupta. La universidad estatal de hoy está condenada, irremediablemente, a ser dirigida por gerentes universitarios (rectores, decanos, directores, jefes) que por regla general resultan siendo tradicionales, arcaicos, medievales y retrógrados que virtualmente han institucionalizado la mediocracia y la corrupción en las universidades nacionales.


PROPUESTAS GENERALES PARA UNA NUEVA UNIVERSIDAD PUBLICA

La gradual pero sostenida solución del problema de la universidad estatal para tornarla a una universidad moderna y competitiva propia de los tiempos actuales, requiere necesita plena voluntad y decisión política de Estado para:

1. Declarar en estado de Emergencia Nacional a las universidades públicas del país por un período de dos años para dar inicio inmediato a un proceso de verdadera Reestructuración Universitaria a fin de que a mediano plazo el Perú cuente con una nueva universidad que produzca de verdad ciencia, tecnología e innovación y forme profesionales de nuevo tipo para que contribuyan realmente al proceso de desarrollo nacional.

Para tales efectos se debe nombrar una Comisión Nacional de Reestructuración Universitaria integrada por tres doctores (pero doctores de verdad) destacados nacional e internacionalmente como intelectuales y/o científicos y que sean catedráticos.

¿Quiere decir que lo que se está pidiendo, en democracia, es la intervención del Estado y de la sociedad a las universidades públicas?. Sí. De producirse tal intervención será una señal inequívoca de que en el Perú el Estado, la sociedad y los mismos universitarios, al fin, empiezan a darle importancia a la universidad y al desarrollo del país. La democracia sí puede construir una nueva educación, una nueva universidad y, por consiguiente, un nuevo país. Derribemos la nefasta idea de que sólo las dictaduras pueden emprender acciones de cambios radicales e intervenciones de shock. Las democracias puede (y deben) hacerlo para promover sostenidamente la construcción de un nuevo país.

2. Siendo el problema de la universidad peruana, en particular de las universidades estatales, un problema que debe trascender gobiernos y convertirse en un asunto estratégico de Estado, el actual gobierno (Toledo) debe abordar en lo inmediato el tema de las universidades nacionales para que el proceso de reestructuración universitaria se engarce con el siguiente gobierno. Significaría declararse subrepticiamente contra la universidad pública aquel que sostenga que estando el actual gobierno con el ínfimo nivel de aceptación ciudadana (encuestas) y en las postrimerías de su mandato, ya no debe abordar el problema de la universidad nacional sino lo debe hacer el siguiente; es decir en el 2007, 2008, 2010 ó nunca. La actual extrema gravedad del problema de la universidad pública, demanda que no se debe posponer ni un día más. El desarrollo del país no puede (no debe) esperar ni un día más.

3. Considerar gradual pero sostenidamente a la educación y dentro de ella a la universidad como primeras prioridades nacionales en la agenda política del Estado así como de los gobiernos y por lo tanto considerarlas prioritarias en la asignación de recursos.

Ciudad Universitaria de San Marcos, abril de 2005

Libro sobre la universidad peruana

Libro

GERENCIA UNIVERSITARIA
Consideraciones para una nueva administración universitaria

Autor: Nemesio Espinoza Herrera

Prólogo: Arq. Javier Sota Nadal


ISBN: 9972-716-04-X
Contenido
258 páginas

I. CARACTERÍSTICAS DE LA ACTUAL ADMINISTRACIÓN UNIVERSITARIA

Universidad sin planificación – Universidad peruana con asfixias económicas- La universidad y la Investigación Científica – La baja calidad académica – La universidad con estructuras irracionales y sobredimensionadas – la deficiente administración documentaria en las universidades – Otros asuntos de la realidad actual de la universidad peruana

II. LA ADMINISTRACIÓN Y LA UNIVERSIDAD PERUANA

Naturaleza y repercusiones de la Administración – La administración como factor principal para impulsar el desarrollo de la humanidad – Las funciones de la Administración (El Planeamiento, la Organización y la Dirección como funciones de la Administración)

III. FUNDAMENTOS DE UNA NUEVA GERENCIA UNIVERSITARIA

Configuración de los nuevos escenarios a los que se debe insertarse la nueva universidad – La educación como cimiento para erigir una nueva sociedad – La nueva universidad y el nuevo concepto de desarrollo nacional – Contexto nacional y la necesidad de una nueva universidad – Naturaleza de la universidad peruana – Características de la nueva universidad – Ejes de una nueva universidad moderna y competitiva.

BIBLIOGRAFÍA

Texto de la contracarátula del libro

“Alvin Toffler en su última visita al Perú (setiembre de 1995) dijo que la universidad, así como la conocemos, es obsoleta. En efecto. La universidad peruana, así como está actualmente, ha devenido en arcaica y obsoleta y no responde a las nuevas expectativas y condiciones propias del siglo XXI y del tercer milenio. Consecuentemente, no responde a las exigencias que demanda el desarrollo económico y social del país.
Quienes compartimos el quehacer cotidiano de la vida universitaria, tenemos fundadas razones para afirmar que nuestras universidades no están cumpliendo los objetivos ejes que corresponden a una nueva universidad moderna y competitiva. Las nuevas configuraciones económicas, políticas, ideológicas y sociales propias de una sociedad que se inserta en un contexto mundial globalizado y competitivo, exigen una nueva educación y, por consiguiente, una nueva universidad”.

El texto del prólogo al libro por el Arq. Javier Sota Nadal véase en este mismo Blog link Diciembre 2008

viernes, 12 de diciembre de 2008

Nuevo libro sobre PYMES

Profesor de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos presenta nueva publicación





El Dr. Nemesio Espinoza Herrera, profesor principal de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos acaba de realizar una nueva publicación. Se trata del libro Creación y Gestión de Pequeñas y Microempresas (PYMES) que ya está en venta en las librerías de la Ciudad Universitaria de San Marcos, librerías de Lima y del interior del país.

Esta nueva publicación del profesor Nemesio Espinoza se suma a otras anteriores como son: Antología de la Administración, Administración Documentaria, Redacción en la Administración Pública-Privada, Gerencia Universitaria, Vigencia de las universidades públicas del Perú y Apurímac, pobrezas y riqueza

El Dr. Fernando Villarán de la Puente, ex ministro de Trabajo, investigador de las PYMES e impulsor del desarrollo de este emergente sector empresarial en el Perú, ha escrito el prólogo al libro Creación y Gestión de PYMES.

El contenido del libro de 204 páginas es el siguiente:

I. Repercusiones económicas y sociales de las PYMES en el Perú

Las empresas en el Perú - Clases de empresas según la actividad que realizan – Clases de empresas según su tamaño – Clases de empresas según su propiedad – Características de las pequeñas y microempresas en el Perú – Principales características de las PYMES 2008 - Las PYMES y el sector empresarial del Perú - Las connotaciones económicas y sociales de las PYMES – La situación actual de las PYMES en el Perú - La promoción y desarrollo de las PYMES en el Perú - Las PYMES en otros países del mundo

II. El empresario: factor clave para el éxito de las PYMES

Lo que significa ser empresario - Características de los empresarios - La formación de los empresarios - La formación de empresarios en las universidades

III. Actividades de las PYMES en el perú

Oportunidades para las PYMES - Las actividades a las que se dedican o pueden dedicarse las PYMES - Las actividades industriales en las PYMES – Principales rubros en las actividades en las actividades industriales de las PYMES – Las actividades de servicios en las PYMES – Las actividades de turismo en las PYMES – Las actividades de preparación de alimentos (restaurantes y afines) en las PYMES – Las actividades agropecuarias y afines en las PYMES – Inicio de las actividades empresariales en las PYMES – la ventaja competitiva diferencial en el éxito de las PYMES.

IV. Las ventas en las PYMES

Objetivo principal de las PYMES: conquistar clientes, conquistar mercados - La estrategia de marketing en las PYMES - El producto en la estrategia de marketing - El mercado en la estrategia de marketing - Los costos y los precios en la estrategia de marketing – Un caso de análisis de costos - La publicidad en la estrategia de marketing - La promoción en la estrategia de marketing - El proceso de ventas en la estrategia de marketing.

V. Las finanzas en las PYMES

La función financiera de los empresarios. El empresario como financista – Capacidades y habilidades financieras del empresario - La estructura de capitales de las PYMES - Las necesidades financieras de las PYMES - El capital de trabajo en las PYMES - El análisis financiero en las PYMES - Financiamiento de las PYMES – Instituciones financieras no bancarias - Las garantías para el financiamiento de las PYMES - El costo de capital para el financiamiento de las PYMES - La contabilidad y la tributación en las PYMES – la tributación en las PYMES – El impuesto a la renta – El impuesto general a las ventas – Las contribuciones sociales en las PYMES – Regímenes tributarios para las PYMES – Régimen Único Simplificado – Régimen Especial del Impuesto a la Renta – Régimen General del Impuesto a la Renta – Los comprobantes de pagos en las PYMES.

VI. La legislación de las PYMES en el Perú

Necesidad de un marco jurídico Ad-Hoc para las PYMES - Principales normas legales vinculadas a las PYMES - Constitución legal de las PYMES.

VII. La ciencia, tecnología e innovación en las PYMES

La investigación científica, ciencia, tecnología e innovación en el desarrollo de las PYMES de hoy - Los parques tecnológicos y el desarrollo de las PYMES en el Perú – La asesoría, consultoría y capacitación como medios de transferencia tecnológica en las PYMES – La capacitación en las PYMES - La Internet y las PYMES electrónicas.

Santiago de Chile

21 noviembre, 2008

Profesor de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Chile

El Dr. Nemesio Espinoza Herrera, profesor principal de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, estuvo en Santiago de Chile, en la Universidad de Santiago de Chile (USACH), en la que se realizó el Congreso Internacional Ciencias Tecnologías y Culturas que se llevó a cabo los días comprendidos entre el 30 octubre al 02 de noviembre del presente año 2008.
El profesor Nemesio Espinoza ha presentado la ponencia Los estudios de postgrado y la producción de la ciencia y tecnología en el Perú (cuyo texto íntegro aparecerá en los documentos electrónicos del Congreso) correspondiente a la Mesa Nº 59 presidida por la Dra. Silvana Figueroa Delgado de la Universidad Autónoma de Zacatecas (México). En la referida Mesa también han presentado ponencias los representantes de Chile (Alejandra Vidales), de México (Germán Sánchez) de Argentina (Fernando Piñeros), de Brasil (Sarita Mota), de México (Martha Márquez, Luis Lara, Angélica Basalto).

Al evento asistieron más de mil participantes entre académicos, investigadores y estudiantes de distintas disciplinas de Chile, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Perú, Cuba, Portugal y España. Los participantes establecieron el “compromiso de mantener y fortalecer las redes académicas generadas y de redireccionar los enfoques de la academia en Latinoamérica. Las conclusiones y aportaciones del Congreso Internacional Ciencias, Tecnologías y Culturas: Diálogo entre las disciplinas del conocimiento, mirando al futuro de América Latina y el Caribe, estarán disponibles prontamente en elsitio web de la Usach http://www.usach.cl/.”(USACH al día. Universidad de Santiago de Chile-Dirección de Comunicaciones Corporativas, 05 de noviembre de 2008).
http://www.usach.cl/arch/doc/pdf/Especial-CongresoConocimiento.pdf.

También más informaciones véase en: http://www.usach.cl/portada.phpLink Congresos y eventos / Congreso de ciencias, tecnología y culturas

En anteriores ocasiones, el profesor Nemesio Espinoza Herrera también ha presentado ponencias relacionadas a la ciencia, tecnología, universidades y divulgación científica en eventos internacionales realizados en Brasil, Costa Rica y Cuba.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Ciencia y tecnología en América Latina




18 noviembre, 2008


Universidad de Santiago de Chile
Congreso Internacional Ciencias Tecnologías y Culturas



Más de mil participantes entre académicos, investigadores y estudiantes de distintas disciplinas de Chile, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Perú, Cuba, Portugal y España acordaron mantener redes de contacto y trabajo para que estén vigentes las temáticas abordadas.“Con el compromiso de mantener y fortalecer las redes académicas generadas y de redireccionar los enfoques de la academia en Latinoamérica, concluyó el Congreso Internacional Ciencias, Tecnologías y Culturas: Diálogo entre las disciplinas del conocimiento. Mirando al futuro de América Latina y el Caribe, que organizó la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y que congregó en el campus de la USACH a más de mil participantes durante los días 30 y 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre de 2008.




Las conclusiones y aportaciones del Congreso Internacional Ciencias, Tecnologías y Culturas: Diálogo entre las disciplinas del conocimiento, Mirando al futuro de América Latina y el Caribe, estarán disponibles prontamente en elsitio web de la Usach http://www.usach.cl/.”(USACH al día. Universidad de Santiago de Chile-Dirección de Comunicaciones Corporativas, 05 de noviembre de 2008). http://www.usach.cl/arch/doc/pdf/Especial-CongresoConocimiento.pdf.También más informaciones véase en: http://www.usach.cl/portada.php Link Congresos y eventos /

Congreso de ciencias, tecnología y culturas
La intelectualidad, su pensamiento y sus tareas en el Bicentenario de la independencia. Hacia una Internacional del Conocimiento


Dr. Eduardo DEVÉS-VALDÉS
Coordinador Congreso

(Intervención realizada en la ceremonia inaugural del congreso Ciencias, tecnologías y culturas. Diálogo entre las disciplinas del conocimiento. Mirando al futuro de América Latina y el Caribe, realizado entre 30 de octubre a 2 de noviembre de 2008 en la Universidad de Santiago de Chile).

Estamos inaugurando el congreso Ciencias, tecnologías y culturas. Diálogo entre las disciplinas del conocimiento. Mirando al futuro de América Latina y el Caribe, que debe entenderse en el marco del Bicentenario de las independencias, que numerosos países de América están conmemorando, en los años recién pasados o en los inmediatamente por venir. En el caso de Chile esta conmemoración ocurrirá en 2010.

1- Les hemos convocado a participar en una nueva iniciativa de trabajo intelectual que pretende articular tres dimensiones: una, el avance del conocimiento; otra, el encuentro entre las diversas ramas, disciplinas y grupos, que participan del proceso de producción, procesamiento y difusión del conocimiento y; en tercer lugar, la coordinación de quienes son agentes del conocimiento en vistas a mejorar nuestra incidencia sobre las políticas en general y específicamente sobre las políticas del propio conocimiento en el mundo contemporáneo, poniendo énfasis particular en América Latina y el Caribe (ALALC).

2- La coyuntura del Bicentenario, de los 200 anos de vida política independiente, es una ocasión clave para pensar hacia el futuro. La situación muy menoscabada de algunas sub-regiones y la situación crítica de otras, debe llevar a la intelectualidad a preguntarse por su responsabilidad en el pobre desempeño de la región y en las maneras de incidir en la reforma de esta situación, en como revertirla y en como ubicar el conocimiento (y qué tipo de conocimiento) en el lugar necesario para ello.La conmemoración de un hecho histórico importante, es una ocasión para realizar balances y formular proyecciones. Pienso que hay bastante consenso en el medio intelectual y universitario latinoamericano, que nuestra región deja mucho que desear y que lo poco que nosotros producimos no ha tenido el impacto que desearíamos.

3- El pensamiento en ALC, y en general en el mundo periférico, se ha jugado en la disyuntiva entre quienes postulan la necesidad de ser como el centro versus quienes postulan la necesidad de ser nosotros mismos o, dicho de otra manera, entre imitar al centro o afirman la propia identidad.Esta disyuntiva tan importante para la intelectualidad latinoamericana ha conducido a un callejón sin salida, en muchas ocasiones. Es decir, la apuesta a ser como el centro o la apuesta a ser nosotros mismos ha conducido a pensar que basta con imitar a los más poderosos o con ser auténticos para que las cosas salgan bien, sin darse cuenta que esta disyuntiva, con todo lo importante que sea, puede pasar por el lado (y muchas veces pasa por el lado) de algo más fundamental: para tener éxito lo mas importante no es ni imitar a los exitosos ni inventar soluciones originales, lo mas importante en realidad es hacer las cosas bien.

Muchas personas pensarán que se trata de una perogrullada, y yo concuerdo con ello, pero se trata de la perogrullada más fácil de olvidar, especialmente por quienes practican la cultura del facilismo y confían en las mágicas recetas acerca de tener éxito si imitan al centro o si logran hacer algo original.

En esto que señalo existe una filosofía muy simple pero del más alto interés para los pueblos periféricos y cuya derivación consiste en que nuestras intelectualidades deben gastarse más en la reflexión sobre cómo hacer las cosas bien que en discutir sobre los modos de ser como el centro o los modos de constituir una nítida identidad.

La coyuntura del Bicentenario es oportuna para pensar sobre esto y pensar en cómo superar esta situación.

4- Y aquí nos topamos con la cultura de la academia latinoamericana. Pero ¿qué es eso de “cultura de la academia”? Se trata de un conjunto de costumbres y modos de hacer que se remonta y se constituye a lo largo de los siglos y que comprende elementos que son comunes a nuestras comunidades académicas y que, por otra parte, contribuyen tanto a asemejarlas entre sí como a distinguirlas de otras comunidades. Esta cultura académica, en algunos de sus rasgos se remonta a la universidad colonial, en otros a nuestra búsqueda de formación en las universidades más reputadas del mundo desarrollado a lo largo del siglo XX, en otros a la creación de una institucionalidad, en otros todavía a las conexiones con los estados, con la aparición de una intelectualidad en el seno de organizaciones religiosas de variado pelaje, de cofradías internacionales como la masonería y la teosofía, los organismo internacionales de financiamiento, y en otras ocasiones a trazos que dibujan nuestras culturas en un sentido más amplio: su cultura política, su cultura económica, su cultura militar. Algunos de estos orígenes han marcado el quehacer de nuestra intelectualidad más con el tinte proselitista que con el del compromiso directo con el bienestar de los pueblos. Para mucha gente, en la región, la tarea intelectual parece adquirir más sentido como difusión de alguna buena nueva, que como elaboración de conocimiento aplicado a las necesidades de la vida.

En la actualidad, se ha hecho usual analizar esta cultura académica en términos de sus fortalezas y debilidades. Esta es una perspectiva provechosa, aunque ciertamente no es la única. Y en esta oportunidad parece relevante poner énfasis en una debilidad y una fortalezaUna debilidad importante de nuestra cultura académica consiste en la su incapacidad para ligar el conocimiento al bienestar de nuestros pueblos. No producimos un conocimiento que les sirva y no somos capaces de transmitirlo adecuadamente. Tanto es así, que numerosas personas bien inspiradas optan por salir de la universidad o por renunciar al quehacer intelectual para comprometerse con las luchas sociales de sus pueblos, convencidas que lo que produce nuestra academia es prácticamente irrelevante para mejorar ese destino. La incapacidad para generar inventos y descubrimientos, para producir patentes, para entregar una educación de calidad que facilite el desarrollo humano, para realizar transferencia tecnológica que mejore producción o la productividad son expresiones de ello. Esta dificultad para asociar el quehacer académico con el bienestar de los pueblos se articula, por cierto, con otros trazos de esta cultura académica, como el facilismo, que consiste en imaginar que nuestro quehacer no debe estar marcado por la excelencia sino por el caritativismo y que formula objetivos populistas o inmediatistas, bajando de ese modo sistemáticamente las exigencias de la calidad.

Junto a debilidades, esta cultura académica posee fortalezas, y en este caso conviene poner en relieve nuestra irrenunciable vocación crítica, que debemos mejorar otorgándole nuevas dimensiones. Ha sido apenas una pequena parte de la intelectualidad latinoamericana la que ha renunciado a su autonomía para aceptar las directivas de iglesias, partidos, estados, instituciones diversas u otros poderes. La mayoría, teniendo preferencias religiosas, ideológicas u otras, ha defendido un quehacer que tiene como criterios, los propios del quehacer intelectual, muchas veces sufriendo persecuciones, exilios, miserias, prisiones o hambres. Fortalecer esta capacidad, esta vocación crítica hacia la producción de un pensamiento más radical, original y creativo parece fundamental. Todo esto debería generar mayor producción, mejor producción y mayor densidad intelectual.
(Artículo completo en la página Web de la Universidad de Santiago de Chile).


Universidad Santiago de Chile

CONGRESO INTERNACIONAL DEL CONOCIMIENTO

Santiago, Chile, 29 octubre al 2 noviembre 2008

Mesa Nº 59 - La ciencia y la tecnología en el desarrollo

PONENCIA:


LOS ESTUDIOS DE POSTGRADO Y LA PRODUCCIÓN DE LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN EL PERÚ


Dr. Nemesio Espinoza Herrera
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Facultad de Ciencias Administrativas


En el contexto de la importancia de la ciencia y tecnología en el proceso de desarrollo de Latinoamérica adquiere trascendencia el tema de los estudios de postgrado en las universidades conducentes a la obtención de los grados académicos de magíster y de doctor. Esto por una sencilla razón: los estudios de postgrado son programas esencialmente de investigación científica y, por lo tanto, de producción de la ciencia, tecnología e innovación que debe estar plasmada en las Tesis, las mismas que divulgadas y trasferidas adecuadamente hacia la sociedad en general y hacia el sector productivo en particular, debe redundar en beneficiosas no sólo para la adopción gradual de una cultura científica latinoamericana sino para el desarrollo sostenido y sostenible con base tecnológica de las sociedades presentes y futuras.

En el caso del Perú, existen evidencias de que las universidades tanto públicas y privadas que tienen programas de postgrado no están cumpliendo a cabalidad sus roles esenciales en cuanto a la producción de la ciencia, tecnología e innovación debido a la convergencia de un conjunto de prácticas pedagógicas, diseño curricular y de gestión tradicionales que repercuten en las Tesis de maestría y de doctorado. De la revisión de una muestra de Tesis presentadas en las universidades para la obtención de grados académicos de magíster y doctor, en especial en el área de las ciencias sociales, se deduce que existe indicios de que la mayoría de ellas carecen de la rigurosidad epistemológica, metodológica y científica que imposibilita contribuir a la generación, difusión y aplicación de la ciencia, tecnología e innovación con las obvias consecuencias negativas para el país, la universidad y para el mismo graduando.

En general, el Perú no aparece en las estadísticas de producción científica en la región latinoamericana –en la que destaca Brasil, Argentina, México y Chile- y menos aparece cuando están referidas a las universidades peruanas. Estas limitaciones de la producción científica en el Perú y especialmente el limitado papel de las universidades peruanas en la generación de la ciencia y tecnología se expresan en los siguientes indicadores (Consultados en diferentes fuentes):

En tanto que Israel invierte en Investigación y Desarrollo el 4.5% del PBI, Finlandia 3.8, Japón 3.0, Korea 2.7, Estados Unidos 2.54, Brasil 1.04, Chile 0.57, México 0.39; el Perú invierte menos del 0.11. En tanto que Brasil produce 4 816 artículos científicos en revistas indexadas internacionales, Chile 2 482, Argentina 1 814, Venezuela 935, Colombia 759, Uruguay 409; el Perú produce apenas 283. En cuanto a patentes en el 2007, el Perú registró 1 332 solicitudes (4% de ellas de origen nacional) principalmente de inventores antes que de universidades o empresas. En el año 2004, por ejemplo, en España de las 4 533 solicitudes presentadas por residentes 318 correspondieron a universidades; en Brasil de 10 879, 212; en Perú de 38, una. En lo concerniente a la previsible deficitaria Balaza de Pagos Tecnológicos (BPT) en el Perú aún no existen informaciones. De otros países se establece que Estados Unidos, por ejemplo, tiene un superávit de 23 470 millones de dólares en la BPT, Reino Unido 1 838. La muestra de las BPT deficitarias son: Japón -779, Brasil -1289, Argentina -460, México -365, Chile -346.
De las aseveraciones anteriores se infiere que hay la necesidad de la descripción comparativa de las características de los programas de postgrado del Perú con los demás países de Latinoamérica y El Caribe, en especial con aquellos de mayor relativo desarrollo científico, a fin de perfilar estrategias de cambio que posibilite posicionar la investigación científica –entendida como la producción de la ciencia y tecnología contenidas en las Tesis- como rol fundamental de la universidad y en particular de los programas de postgrado en el contexto del tema Ciencia y Desarrollo.

Las sociedades del siglo XXI y del tercer milenio se han de liberar de los estragos del subdesarrollo y de la dependencia en la medida que producen, divulgan y aplican la ciencia, tecnología e innovación. La tríada ciencia-tecnología-innovación constituye hoy, por consiguiente, la catapulta del desarrollo sostenido y sostenible de las modernas sociedades del mundo y, especialmente, de los países de América Latina y del Caribe.Sin embargo, la ciencia, la tecnología y la innovación no aparecen por ensalmo. Se produce a través de la Investigación Científica.

Es así que el desarrollo de las sociedades de hoy –que significa la construcción de sociedades de base tecnológica- tiene por fundamento la Investigación Científica. Sin Investigación Científica, vale decir, sin el concurso de los científicos, no hay ni puede haber ciencia, tecnología e innovación; y, consecuentemente, no hay ni puede haber desarrollo económico y social de los países, entre ellos, el Perú. El desarrollo económico y social sostenido de los países de Latinoamérica y El Caribe, entre ellos el Perú, ya no depende de sus ventajas comparativas -como el tener en abundancia recursos naturales-, sino exclusivamente de la ciencia, tecnología e innovación gestadas con la Investigación Científica, las mismas que precisamente les otorga la necesaria competitividad de las economías nacionales.

Las universidades, por otro lado, juegan un rol protagónico en lo que corresponde a las investigaciones científicas y, por consiguiente, a la producción de la ciencia, tecnología e innovación. Las universidades, por naturaleza, tienen por misión distintiva, fundamental y prioritaria la investigación científica, vale decir, la producción de la ciencia, tecnología e innovación y, sobre esa base, tiene la misión también de formar profesionales. Una universidad que no investiga y, por ende, no produce ciencia y tecnología no es universidad propiamente dicha.

Las universidades, entonces, constituyen entidades que por antonomasia son centros eminentemente productoras (y divulgadoras) de la ciencia, tecnología e innovación a través de la realización de las actividades de la investigación científica. Por tal razón las mejores universidades del mundo son –y será siempre- aquellas que realizan prioritariamente la actividad de la investigación científica y, por lo tanto, producen ciencia, tecnología. (Véase, por ejemplo, el documento titulado Ranking Universitario Mundial, elaborado por la Universidad de Shanghai – China. Editado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En presentación de Carlos García-Bedoya).

Es en este contexto descrito -en el que se ha puesto énfasis en la importancia de la ciencia, tecnología e innovación; de las investigaciones científicas y del rol de las universidades en el proceso de desarrollo de Latinoamérica y, por ende, del Perú-, que el tema de los estudios de postgrado en las universidades adquiere enorme trascendencia debido a una sencilla razón: los estudios de postgrado, por propia naturaleza, son programas esencialmente de Investigación Científica y, por lo tanto, programas de producción de la ciencia, tecnología e innovación; las mismas que deben estar plasmadas en las Tesis validadas para el otorgamiento de los grados académicos de máster y de doctor.

Algunas características de los estudios de postgrado en las universidades del Perú

En el caso del Perú, existen evidencias de que las universidades tanto públicas y privadas que tienen programas de postgrado no están cumpliendo a cabalidad sus roles esenciales en cuanto a la producción de la ciencia, tecnología e innovación plasmadas en las Tesis, debido a la convergencia de un conjunto de tradicionales prácticas pedagógicas, de investigación, de diseño curricular, de gestión, carencia de investigadores así como de la ausencia de la promoción activa del Estado.

La universidad peruana es esencialmente profesionalizante. Por tal razón resulta explicable –hasta justificable- que los estudios de pregrado siendo eminentemente profesionalizantes no ponga énfasis en la investigación y, por ende, en la producción científica. Empero, lo inadmisible resulta que los programas de postgrado –programas de naturaleza eminentemente de investigación científica y de producción de la ciencia y tecnología- sean, también, profesionalizantes.

“Las Escuelas de Postgrado están destinadas a la formación de docentes universitarios, especialistas (segunda especialidad) e invetigadores. Sus estudios conducen a los grados de Maestro y de Doctor”. “Para la maestría y el doctorado es indispensable la sustentación pública y la aprobación de un trabajo de investigación original y crítico”. “La Unidad de Postgrado es la unidad académica de la facultad encargada de planificar, organizar y dirigir los estudios de Segunda Especialización y de organizar y dirigir los estudios de Maestría y Doctorado en el ámbito de su competencia”. “Los estudios de Postgrado están orientados, por un lado, al perfeccionamiento profesional a través de la Segunda Especialización y, por otro, a la formación de docentes universitarios e investigadores a través de la Maestría y el Doctorado”. “Para obtener el grado de Mestro se requiere …sustentar y aprobar una Tesis original y crítica”. “ Para obtener el grado de Doctor se requiere … sustentar y aprobar una Tesis de investigación original y crítica de alto nivel” (Véase las normas legales referidas en la Ley Universitaria y en el Estatuto de la UNMSM).

Sin embargo, en la práctica la naturaleza de los estudios de postgrado se ha distorsionado. Estos programas –que no son de Segunda Especialización sino de Maestría y Doctorado- están diseñados para “formar profesionales de alto nivel (sic)”, para “Preparar líderes empresariales”, para “entrenar líderes, gerentes y especialistas que buscan transformar las perspectivas profesionales”, para “fomentar que el estudiante desarrolle aptitudes y actitudes de gestión, liderazgo y emprendimiento”, etc. y no para lo que por naturaleza le corresponde: formación de investigadores y de docentes universitarios así como la investigación científica como actividad prioritaria y fundamental; hechos que evidencian la “fuerte mercantilización de los postgrados que se desarrollan en función de demandas. Se comienza a ver los postgrados como fuente de recursos y no como espacio de investigación”. (La Educación Superior en América Latina: postgrado e investigación de Claudio Rama).

Aún cuando en sus documentos de convocatorias de estudios de postgrado se manifieste que la investigación es la actividad principal y que tienen por objetivos la formación de investigadores científicos y de docentes universitarios; sin embargo, en la praxis los estudios se orientan más hacia el “perfeccionamiento profesional” que a las investigaciones científicas. La revisión de los planes de estudios y la observación a sus estrategias pedagógicas evidencian que los estudios de postgrado son más estrategias de formación profesional que de investigación por cuanto, entre otras cosas, las labores de investigación científica –incluidas las lectivas en las que tampoco se da énfasis, por ejemplo, a la epistemología- no son prioritarias.

De la revisión de una muestra de Tesis presentadas en las universidades para la obtención de grados académicos de magíster y doctor, en especial en el área de las ciencias sociales, se deduce que existe indicios de que la mayoría de ellas carecen de la rigurosidad epistemológica, metodológica y científica que imposibilita contribuir a la generación, difusión y aplicación de la ciencia, tecnología e innovación con las obvias consecuencias negativas para el país, la universidad y para el mismo graduando (Véase, por ejemplo, Investigación de Postgrado en Educación: entre la Monofonía o la Polifonía. Carlos Astete Barrenechea).

En otras palabras, las Tesis de post grado no son necesariamente –como debiera ser- expresiones de la producción de ciencia y tecnología.4. No obstante a la excesiva cantidad de programas de estudios de postgrado existentes en el Perú y teniendo en cuenta que estos programas son los principales actores de la producción de la ciencia, tecnología e innovación, ellos no están, empero, comprometidos activamente en la producción de la ciencia y tecnología en términos de las demandas que la modernidad exige. Como consecuencia de todo esto, en general, el Perú no aparece en las estadísticas de producción científica en la región latinoamericana –en la que destaca Brasil, Argentina, México y Chile- y menos aparece cuando están referidas a las universidades peruanas. Y no podía aparecer, pues los programas de postgrado encargados de producir ciencia y tecnología en el Perú, no los hacen. (Véase la ponencia completa en documentos del Congreso, Mesa Nº 59, en un próximo documento electrónico).

UDDES - Declaración de Principios

UDDES
UNIVERSIDAD, DEMOCRACIA Y DESARROLLO



DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS






PRINCIPIOS DE UDDES


  1. La Educación, y dentro de ella la universidad, constituyen los ejes fundamentales para la construcción de una nueva y distinta sociedad peruana, genuinamente justa, democrática y moderna.
  2. Los modelos vigentes de Educación y de la universidad en el Perú, han devenido en obsoletos y ya no responden a las nuevas necesidades, expectativas y exigencias del nuevo siglo y milenio.
  3. El mundo y el Perú han cambiado, por consiguiente, estamos en la obligación de adoptar nuevas formas de pensar y actuar. Declaramos, por lo tanto, superadas las teorías y la praxis de corrientes ortodoxas y tradicionales que van desde diferentes matices de las concepciones liberales hasta las de la violencia política y apelamos a la razón, a la exposición de ideas, a la verdad científica y a la práctica de una auténtica Democracia.
  4. Por todo ello nos comprometemos a aunar esfuerzos en un movimiento institucional a fin de promover una nueva universidad que contribuya de verdad al desarrollo de un nuevo Perú.
Ciudad Universitaria de San Marcos, 12 de mayo del 2003





La Divulgación Científica

Jueves 18 de septiembre de 2008

La popularización de la ciencia y tecnología en el Perú
Nemesio Espinoza Herrera (*)
(Artículo publicado en San Marcos al Día, Nº 128. Semario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

La tríada ciencia, tecnología e innovación constituye hoy la catapulta del desarrollo sostenido y sostenible de las modernas sociedades de la información y del conocimiento. En este contexto adquiere importancia el tema de la divulgación científica como medio para la popularización de la ciencia y de la tecnología y con mayor razón todavía en países como el nuestro en el que la cultura científica y tecnológica es aún incipiente.

Teniendo en consideración que la universidad tiene por misión fundamental y prioritaria la producción de la ciencia, tecnología e innovación a tr avés de la investigación científica, tiene también la gran responsabilidad de contribuir a la necesaria masificación científica a través de la divulgación para promover la alfabetización científica nacional.

La popularización de la ciencia y de la tecnología es un proceso a mediano y largo plazo que en el caso de nuestro país aún no se ha iniciado. Las universidades peruanas tienen la responsabilidad de asumir el rol protagónico para promover la masificación científica nacional a través de tres grandes tareas ineludibles: la enseñanza moderna de la ciencia y tecnología en todas las facultades sin excepción bajo el concepto de transversalidad científica, la producción de la ciencia, tecnología e innovación a través de la investigación en términos de calidad y productividad que la modernidad exige y la masiva difusión científica en el ámbito de las propias universidades.

De las visitas efectuadas a las universidades del país se halla que, salvo algunas excepciones, la enseñanza de la ciencia y tecnología, la investigación y la divulgación científica no constituyen actividades transversales y debiendo ser fundamentales y prioritarias, son hasta casi marginales, hechos que imposibilita a la universidad contribuir sostenidamente a la popularización de la ciencia y tecnología.

En las universidades del Perú la escasa producción científica no está tampoco debidamente divulgada ni siquiera en sus propios ámbitos porque no existe –salvo una que otra excepción- verdaderas revistas científicas (impresas o virtuales) con características de impacto, indexadas e indizadas que difundan los productos finales de las investigaciones. Este hecho manifiesta –aunque resulta paradójico decirlo- la necesidad de la alfabetización científica y tecnológica en las universidades. Divulgar y masificar la ciencia y la tecnología en el marco de la universidad peruana constituye el primer gran paso para la popularización científica a nivel nacional.

*Profesor Principal de la Facultad de Ciencias Administrativas. Esta ponencia ampliada fue disertada por el autor en el marco de la X Reunión de la Red de Popularización de la Ciencia y de Tecnología en América Latina y el Caribe de la UNESCO, en la ciudad de San José de Costa Rica, entre el 9 y 11 de mayo del presente año 2007. (Foto derecha: un grupo de latinoamericanos participando en un curso sobre Divulgación Científica, en Brasil). (Imagen de la izquierda: http://www.e-participa.org/)

Epistemología

LA EPISTEMOLOGÍA Y LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Nemesio Espinoza Herrera


Las sociedades se liberan de los estragos del subdesarrollo y de la dependencia en la medida que producen ciencia, tecnología e innovación a través de la INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA. La trilogía ciencia-tecnología-innovación y la actividad de la investigación científica, por ser su fuente, constituyen en su conjunto la catapulta del desarrollo económico y social de los países, con mayor razón aún en un contexto actual de globalización y de construcción de sociedades del conocimiento.

La Investigación Científica -entendida como la producción de la ciencia, tecnología e innovación- es la actividad fundamental y distintiva de la universidad; y, en mayor rigor, de los programas de post grado (maestría y doctorado). Los programas de post grado, tienen sentido, si y solo si, vigorizan gradualmente la investigación científica cuyos resultados se plasman en las TESIS los mismos que no son sino documentos científicos que contienen nuevos conocimientos y nuevas tecnologías.

En el contexto de las anteriores afirmaciones, los maestristas no son “estudiantes” ni vienen a los programas de post grado a recibir informaciones o a recibir “enseñanzas” o a rendir “exámenes” a la usanza de pre grado. No. Los maestristas están en los programas de post grado principalmente para construir conocimientos a través de la investigación científica. La Tesis, viene a ser, precisamente, el producto final de esa ardua labor de construcción de conocimientos y de tecnologías.

Sin embargo, las Tesis presentadas y aprobadas en los programas de post grado en Administración –salvo escasísimas excepciones- no reúnen aún las rigurosas condiciones metodológicas, académicas y científicas. Este problema tiene por causa varios factores. Aquí señalamos, empero, que la causa principal es que la investigación científica conducente a la presentación de la Tesis no está inmersa en el contexto de la EPISTEMOLOGÍA. Rigurosamente hablando, no se puede –no se debe- hacer investigación científica para la Tesis sin una sólida formación en la epistemología, pues sólo la epistemología otorga validez científica a una verdadera investigación y, por lo tanto, a una verdadera Tesis.

Formar verdaderos magísteres –investigadores por antonomasia- pasa por formar en el tema de la epistemología y ello requiere una necesaria y urgente reestructuración curricular que entre otras cosas signifique que el primer ciclo sea dedicado exclusivamente a la epistemología, aunque un solo ciclo resulta insuficiente teniendo en cuenta la falta de formación y experiencia en investigación de los egresados de pre grado por el nefasto “bachillerato automático”.

Es en razón de estas reflexiones que a cada participante del curso Metodología de la Investigación Científica se le encargado revisar la literatura sobre la epistemología y la presentación de resúmenes académicos sobre una veintena de temas vinculantes (gnoseología, ciencia, conocimiento científico, método científico, la explicación científica, racionalismo, empirismo, positivismo, la inducción, la deducción, paradigmas, ontología, metafísica, epistemología de la administración, etc.; así como sobre el pensamiento de epistemólogos como Popper, Bunge, Mosterín, Hempel, Khun, Hume, Descartes, etc.).

Todo esto plantea la necesidad de que los participantes en los estudios de Postgrado debe activamente revisar la amplia literatura existente en nuestro medio sobre la epistemología con el convencimiento de que ello va ha redundar en la calidad de las Tesis que presenten para optar el grado de magíster en administración que es, al fin y al cabo, el principal propósito de su permanencia en esta Unidad de Post Grado.

El actual sistema académico-pedagógico de las unidades de post grado parte de una base equivocada: se pretende formar investigadores científicos (magísteres y doctores) sin una formación epistemológica. He aquí la principal razón del por qué no existen verdaderas investigaciones científicas ni, consecuentemente, verdaderas tesis en el riguroso sentido de la palabra. La investigación científica y su producto final que es la Tesis tienen sentido, si y solo si, se encuentran inmersas en el contexto epistemológico.

Por tales razones es que se plantea que en el primer ciclo –auque un solo ciclo resulta insuficiente teniendo en cuenta que de las universidades egresan sin formación en las actividades de investigación científica- debe estar abocado exclusivamente a la epistemología de la investigación científica, siendo necesario una acertada estrategia curricular y pedagógica así como una cuidadosa selección de docentes para el desarrollo de este curso.

El segundo ciclo debe estar abocado exclusivamente a la elaboración del proyecto de investigación o del Plan de investigación. Con las bases epistemológicas mas o menos sólidas del primer ciclo, el interesado está en mejores condiciones de determinar el tema de investigación y sobre esa base ir perfilando de manera sostenida la Tesis con una metodología flexible y creativa de acuerdo a la naturaleza de la investigación.

El tercer ciclo debe estar reservado exclusivamente al trabajo de campo para la contrastación empírica o teórica del sistema de hipótesis de la investigación (Prueba de Hipótesis). En realidad esto es el meollo de la Tesis. De la calidad y acierto con que se realiza el trabajo de campo (o de la rigurosa revisión de la literatura científica para el caso de la comprobación teórica de las hipótesis), va depender la calidad de la Tesis porque el tesista deberá probar que todo lo que dice se basa en una realidad concreta y/o es coherente con el pensamiento y razonamiento científico. Finalizando el tercer ciclo, el maestrando debe presentar su Plan de Tesis ante las instancias de la Universidad y así iniciar el proceso de graduación a través de la aprobación del Plan y del nombramiento de Asesor de Tesis.

El cuarto ciclo debe estar destinado exclusivamente al desarrollo de la Tesis según el Plan de Tesis y a la elaboración del borrador final de Tesis para ser presentado antes las instancias pertinentes para el nombramiento del Jurado Informante. (Mayo 2006). (Imagen izquierda: Wikipedia)

Universidad y postgrado

Los estudios de postgrado y la Investigación Científica

Nemesio Espinoza Herrera

La Investigación Científica es la actividad fundamental y distintiva de la universidad y conduce necesariamente a la producción, difusión y aplicación de la ciencia, tecnología e innovación; absolutamente necesarias para el desarrollo económico y social del país. Los programas de post grado (maestría y doctorado en Administración o de cualquiera otra especialidad) están orientados esencialmente al perfeccionamiento de investigadores científicos y de docentes universitarios en el ámbito de la especialidad. Por consiguiente, las unidades de Post Grado tienen como misión esencial la Investigación Científica cuyos resultados se plasman en las Tesis.Sólo los magísteres y doctores sólidamente formados y perfeccionados como investigadores científicos pueden solucionar los grandes problemas del país en el contexto actual de globalización y competitividad.

Los dos aspectos anteriormente señalados, demandan la necesidad de establecer nuevas estrategias en cuanto a la línea de la investigación científica en los programas de postgradoSituación actual De una rápida revisión de las Tesis presentadas en las universidades para la obtención de grados académicos de magíster y doctor, se deduce que carecen la mayoría de ellas (por no decir todas) de la rigurosidad metodológica y científica que imposibilita contribuir a la generación, difusión y aplicación de la ciencia (nuevos conocimientos), de la tecnología y de la innovación; salvo notables excepciones. Con ello, lo que están haciendo los programas de post grado es graduar a magísteres y doctores sin competencias científicas (y filosóficas) pertinentes, con las obvias consecuencias negativas para la universidad y para el país.

Causas:

Carencia de la formación en investigación científica en pre grado.

Los egresados de pre grado no tienen una formación en la investigación científica. Ingresar a post grado, un programa esencialmente de investigación científica, requiere una sólida formación en investigación que es inexistente debido a una serie de razones.

Carencia de una estrategia pedagógica en la línea de la investigación científica

Las unidades de post grado no tienen una estrategia pedagógica en la que la línea de la Investigación Científica sea prioritaria. No existen foros, estructuras curriculares en función a la investigación científica. Se pretende formar investigadores sin bases epistemológicas, no existe docentes investigadores por vocación, no se pone énfasis en las investigaciones, priman esquemas y modelos de investigación tradicionales, trillados, enlatados y dogmáticos etc.

Temáticas centrales en la línea de la Investigación Científica en los programas de Maestría

I CICLO: Epistemología y la investigación científica.

IICICLO: Elaboración del Plan de Investigación.

III CICLO: Trabajo de campo para la contrastación (empírica o teórica) del sistema de hipótesis de la investigación y elaboración del perfil del borrador de tesis

IV CICLO: Elaboración del Borrador final de Tesis

Ciencia, tecnología y desarrollo

Universidad, Ciencia y Tecnología en el desarrollo de las sociedades

Nemesio Espinoza Herrera

Antaño era el poder del dinero y/o el poder de los tanques los que sustentaban el poderío de los Estados. Hoy, en los albores de un nuevo siglo y de un nuevo milenio, se configura (con más fuerza que antes) un factor fundamental: la trilogía ciencia, tecnología e innovación. Sólo los países que tienen por principal prioridad la producción y la aplicación de la ciencia, tecnología e innovación están en condiciones de promover de manera sostenida el desarrollo económico y social que garantice la calidad de vida de sus poblaciones.

La ciencia, tecnología e innovación, empero, no caen del cielo ni aparecen por ensalmo; son, más bien, resultados de una actividad humana trascendental: la investigación científica. Los países que promueven de manera prioritaria la investigación científica –principalmente a través de las universidades- promueven la creación de la ciencia y tecnología y con ellas promueven de manera sostenida y sostenible el desarrollo de las sociedades.

Es así que la ciencia, tecnología e innovación –que son resultados de la investigación científica- constituye lo que podríamos denominar la tríada del desarrollo económico y social de los países del mundo. Sin esta tríada la humanidad seguirá condenada a la pobreza y a la muerte.

Misión fundamental de la Universidad: Investigación científica

José Ortega y Gasset en su libro Misión de la universidad señala que la universidad tiene por misión distintiva dos aspectos fundamentales y simbióticos. En primer lugar la investigación científica y, sobre esa base, la formación de profesionales. Si una universidad no investiga –y bien- no es universidad propiamente dicha porque –en el caso de nuestro medio- hasta un Instituto puede –y bien- formar profesionales. En otras palabras, la universidad es tal si y sólo si investiga, es decir, si produce ciencia, tecnología e innovación como prioridad y sobre esa base forma profesionales idóneos.

Por tal razón, la universidad por naturaleza es una institución eminentemente productora de ciencia, tecnología e innovación; un centro fundamentalmente de investigación científica.La universidad peruana tiene un rol protagónico que cumplir en el proceso de la construcción del desarrollo del país a través de la producción de la ciencia, tecnología e innovación, vale decir, a través de la investigación científica.

La investigación científica es una actividad transversal, corresponde por lo tanto, a todas las facultades sin distinción alguna, realizarla. De ahí que sea necesario que en los planes de estudios de cada carrera profesional exista una línea pedagógica formativa en investigación científica desde el primer ciclo hasta el final con asignaturas tales como epistemología (I, II, III), metodología de la investigación científica, prácticas de investigación, seminarios de Tesis, etcétera. La inexistencia de esta línea formativa en investigación en la mayoría de las facultades, el nefasto “bachillerato automático”, la no exigencia de la presentación de tesis, etc., constituyen siendo señales de que tenemos aún una universidad para el subdesarrollo.(Imagen de la izquierda: tomado del Link del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

La década de las oportunidades perdidas

San Marcos: La década de las oportunidades perdidas

Nemesio Espinoza Herrera
(Artículo publicado en el diario Expreso y en el diario La República; Perú 2001)

A inicios de la década del 90 y especialmente a fines de su primer lustro, San Marcos se encontraba sumida en un desorden académico, administrativo y político que necesita una pronta solución por parte de los mismos sanmarquinos. Que esto no sucediera precipitó la imposición política de los cambios a través de la Comisión Reorganizadora nombrada en mayo de 1995. Con la Comisión Reorganizadora, la Universidad de San Marcos tuvo otra gran oportunidad para ser convertida en una institución moderna y competitiva. Desafortunadamente, en casi seis años de un gobierno universitario impuesto en San Marcos no se ha resuelto –ni se podía resolver- sus problemas de fondo y están allí: incólumes. Quienes expresamos oportunamente nuestra disconformidad con un gobierno impuesto en la universidad, hemos hecho entrever que la intervención política en San Marcos resultaba infructuosa e innecesaria.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la primera universidad del Perú y decana de América, que conmemora 450 años de vida institucional ininterrumpida, ingresa a este nuevo siglo y milenio con serias y graves dificultades de orden estructural. Precisa señalar tres problemas ejes de San Marcos: la calidad académica, las investigaciones científicas y la administración universitaria. Respecto a ellos tenemos serias preocupaciones porque persisten aún bajos niveles de calidad académica, existen aún muchas limitaciones en la ejecución de verdaderas investigaciones científicas y porque subsiste el evidente caos administrativo. Alrededor de estos tres problemas centrales giran otros traducidos en apremiantes necesidades tales como el financiamiento, desagravio a los docentes (pivote de la calidad académica y de las investigaciones científicas) respecto a sus inverosímiles remuneraciones y condiciones de trabajo, necesidad de nuevas estrategias educativas, vinculación con el sector productivo, infraestructuras, equipamientos, etcétera.

Transformar a San Marcos es una nueva universidad moderna y competitiva propia de los nuevos tiempos es un deber colectivo y una necesidad nacional. Hacerlo significa lograr gradualmente altos niveles de calidad académica, ejecutar genuinas investigaciones científicas y poner en práctica un nuevo modelo de gerencia universitaria; sólo así San Marcos estará en condiciones de competir con las grandes universidades peruanas y del mundo, logrando egresados en condiciones de empleabilidad, así como creando ciencia y tecnología. Hacerlo es el gran desafío para el próximo gobierno democrático de la universidad.

¿A dónde va San Marcos?

Jueves 18 de septiembre de 2008

San Marcos 2007: punto de inflexión

Nemesio Espinoza Herrera

(Artículo elaborado en marzo 2007)

El primigenio concepto universidad involucra dos actividades fundamentales, distintivas, prioritarias y simbióticas: la investigación científica y la formación de profesionales. La universidad, por consiguiente, es tal si y sólo si prioritariamente produce ciencia, tecnología e innovación y, sobre esa base, forma profesionales. Esta concepción bidimensional de la universidad –investigación científica y formación profesional- reivindica en el actual contexto de las sociedades del conocimiento el rol protagónico y estratégico que tienen las universidades en el proceso del desarrollo sostenido y sostenible de las naciones. Ningún país en el mundo de hoy puede promover su progreso sin el concurso de la ciencia y tecnología y sin la participación efectiva de profesionales competentes; vale decir, sin universidad.

Las universidades en el Perú, sin embargo, a la luz de las evidencias empíricas resultan siendo instituciones que no responden a las nuevas exigencias del proceso de desarrollo nacional porque virtualmente abjuran de su misión esencial que es la investigación científica y porque aun siendo universidades eminentemente profesionalizantes persiste en ellas la baja calidad académica que se traduce en alarmantes niveles de desempleo profesional. Por su puesto que las universidades peruanas investigan y algunas de ellas bien, pero la escasa producción científica nacional y la marginalidad de la investigación resultan siendo la regla y no la excepción. Una señal elocuente de todo esto es que el Perú, no obstante a sus 85 universidades, es excluido del ranking mundial de universidades en el que sí están Argentina, Brasil, Chile y México.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, universidad emblemática del Perú, Decana de América y una de las más antiguas del mundo, también afronta sin lugar a dudas los problemas estructurales arriba señalados. No es herejía decir que San Marcos todavía mantiene incólumes dos irresolutos problemas que cuestionan su esencia misma: la persistencia de insuficiencias en la producción de la ciencia, tecnología e innovación en términos de productividad y calidad que la modernidad exige (no obstante ser la segunda universidad en el país que más artículos científicos produce) y la perduración de la baja calidad académica en la formación de profesionales (no obstante a luminarias personalidades sanmarquinas que el Perú y el mundo reconoce). Es más, San Marcos al igual que cualquiera otra universidad del Perú afronta también un consuetudinario tercer problema mucho más pernicioso aún: su obsoleta gestión. La administración de San Marcos y de sus 20 facultades –dicho sin eufemismos- es aún medieval, burocrática, irracional, sobredimensionada, costosa; y, siendo así, irremediablemente expuesta a la corrupción y a la mediocracia.

Es en estas circunstancias que San Marcos se apresta a renovar sus autoridades y cuadros administrativos a través de un proceso electoral para elegir a una nueva Asamblea Universitaria, a los nuevos consejos de facultad y a 20 decanos. (Se refiera a las elecciones en San Marcos de mayo último). Estas elecciones –aunque no tan democráticas por no ser universales y por ser hechas a la antigua usanza- deben, sin embargo, significar el punto de quiebre para iniciar el proceso gradual de transformación de San Marcos que posibilite convertirla a mediano y largo plazo en la primera potencia nacional en la producción científica; en modelo de la formación de un nuevo tipo de profesionales y en la universidad con una moderna gestión. Estas tres condiciones resultan siendo absolutamente necesarias para que San Marcos compita con las mejores universidades del mundo y contribuya de manera efectiva al desarrollo del país. Transformar a San Marcos es una necesidad nacional, el gran desafío para el próximo gobierno de la universidad y deber de todos los sanmarquinos para que resurja triunfante a tono con la célebre proclama de Juan Gonzalo Rose: “San Marcos; nudo de inquietudes, plaza de victorias”.

La Decana de América

Domingo 14 de septiembre de 2008



UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
Universidad del Perú, DECANA de América

SAN MARCOS EN LA INTERNET

Navegue por el mundo virtual de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Visite a la página electrónica http://www.unmsm.edu.pe/. (Esta dirección electrónica se encuentra en el lado derecho de este Blog). La Web de San Marcos es una de las páginas electrónicas más importantes que tienen las universidades del Perú y del mundo.

San Marcos ofrece estudios de postgrado

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos ofrece a la comunidad nacional e internacional 75 programas de Maestría y 18 de Doctorado. Para informaciones ingrese a la página Web de San Marcos al Link postgrado (margen izquierdo)

San Marcos hace esfuerzos en las actividades de investigación científica


La Universidad nacional Mayor de San Marcos es una de las primeras universidades del Perú (y según un último estudio, la primera) en el ámbito de las investigaciones. Anteriormente era el Consejo Superior de Investigaciones (CSI) el que dirigía el asunto de las investigaciones en San Marcos. Ahora, en concordancia del enorme interés que viene adquiriendo las investigaciones científicas en las universidades del mundo, se ha creado el Vicerrectorado de Investigación. Una gran variedad de importantes informaciones relacionadas a las actividades de la investigación científica encontrará en la Página Web de San Marcos en el Link Investigación (margen izquierdo).

San Marcos al día en PDF

Las noticias de la vida cotidiana de San Marcos encontramos en la versión electrónica del semanario San Marcos al Día que es el órgano informativo que se edita semanalmente en la Universidad y se distribuye –la versión impresa- gratuitamente todas las semanas. Ingrese a la página Web de la Universidad y pulse el Link San Marcos al día en PDF.

La biblioteca electrónica más grande del país tiene San Marcos.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos tiene la más grande biblioteca digital del país. Si a esto agregamos el Link Cibertesis (que contiene miles de tesis del Perú y del mundo), los que visitan la página Web de San Marcos tienen una impresionante cantidad de bibliografía. Compruébelo. Visite la página Web de San Marcos en el Link Sistema de Bibliotecas y el Link Cibertesis (ambos en el margen derecho).

Informaciones sobre cada una de las 20 Facultades de San Marcos


En la parte superior central de la página Web de San Marcos encontrará el Link Facultades. Allí encontrará informaciones de cada una de las 20 facultades que tiene San Marcos
San Marcos tiene un gran Centro Cultural Cuya sede principal es la tradicional Casona de San Marcos que queda en el Parque Universitario. Es todo un complejo cultural a la altura de las grandes universidades del mundo. Museos, artes, folklore, exposiciones, conferencias, banda, coro, teatro, danzas, cine (la revista Butaca tiene posición nacional en materia de cine) , etc. Así mismo San Marcos tiene un gran Museo de Historia Natural que queda en la Av. Arenales. Ingrese a la página Web de San Marcos y a los Links Centro Cultural y Museo de Historia Natural (margen derecho).

Universidad y desarrollo

Domingo 14 de septiembre de 2008

Universidad y desarrollo nacional

Nemesio Espinoza Herrera
(Artículo publicado por el diario Expreso)


El nuevo siglo y milenio que empezamos a caminar no son sólo señales de la mera continuidad inexorable de la historia peruana, sino más bien constituye puntos de inflexión para la construcción de un nuevo Perú. Esta nueva era trae consigo para la humanidad grandes y distintas tendencias mundiales a las cuales el país debe estar ineludiblemente enserto; pero esta inserción a un mundo moderno de hoy demanda inéditas configuraciones ideológicas, políticas, económicas, sociales, científicas y tecnológicas que avizoren mejores formas de vida de los peruanos.

En este contexto macro de nuevas condiciones universales que el desarrollo nacional exige imperativamente una nueva educación y, dentro de ella, una nueva universidad, siempre que ambas sean tenidas como factores claves y timoneles. Adviértase que sin un nuevo modelo de educación y, por consiguiente, sin un nuevo modelo de universidad como prioridades nacionales de desarrollo es imposible edificar un nuevo país. La educación y la universidad en el Perú siempre han sido, y lo son aún lastimosamente, consideradas como asuntos de quinta categoría. La posibilidad de que el paìs pueda encaminarse hacia el verdadero desarrollo económico y social pasa necesariamente por la reconversión radical de la educación y de la universidad y por la priorización de ellas en la política de desarrollo del estado. Los modelos de la educación y de la universidad en el Perú vigentes desde siglos atrás y propios de tiempos idos resultan siendo espectacularmente obsoletos.

Ya hablando concretamente de la universidad peruana, ésta se encuentra inmersa en una grave crisis estructural. En buena cuenta la universidad, máxime la pública, no existe; solo sobrevive porque siendo vetusta e incompatible con las nuevas condiciones del siglo XXI y del tercer milenio resulta siendo una institución inerme para responder a las nuevas exigencias que demanda el desarrollo nacional; y, lo que es peor, resulta siendo paria. Es cierto que en el caso de las universidades nacionales el descalabro resulta siendo en extremo grave, pero también el de las privadas no son ejemplares que digamos y no dejan de ser preocupantes. Nos encontramos, pues, ante vertiginoso fiasco de la universidad peruana en su conjunto.


La universidad está expresada en la bidimensionalidad sinérgica de dos objetivos ejes que constituyen su misión: a) formación de nuevo tipo de profesionales premunidos de nuevos paradigmas con adecuados niveles de empleabilidad y ello implica necesariamente altos niveles de calidad académica y, b) crear ciencia y tecnología para un nuevo país a través de las investigaciones científicas. Uno no existe sin el otro. Ambos, simbióticamente vinculados, resultan imprescindibles para el desarrollo nacional. Sin gente adecuadamente preparada y sin ciencia ni tecnología resulta infructuosa toda posibilidad (y voluntad) de construir una nueva sociedad propia del nuevo siglo y milenio. Es importante no perder de vista estos dos grandes propósitos de la universidad que hemos señalado porque no sólo configuran la innata naturaleza de la universidad que diferencia de otras instituciones educativas, sino permite también focalizar expectativas, esfuerzos y voluntades en ellos.

No es que exista varios objetivos de la universidad como erróneamente se pretende entrever y que dispersa la atención; lo que sucede es que alrededor de los dos indicados se relacionan sistémicamente diversidad de otros aspectos vinculantes. Ahora bien, ubicada la universidad en el contexto de sus dos fines pivotes y a la luz de ellos resulta fácil describir su desafortunada realidad.

De todo esto se deduce que la universidad en el Perú, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en un falso farol para las nuevas generaciones y para el desarrollo nacional.Todo esto tiene que cambiar; pero ya. Para ello se requiere cuando menos dos condiciones absolutamente necesarias e inmediatas. Por un lado una plena voluntad de política de Estado en el que la educación y, dentro de ella la. universidad, constituyan ejes prioritarios del desarrollo nacional y que se traduzca, por ejemplo, en la asignación del 36% de la estructura presupuestal o del 8% del PBI a ala Educación. La otra condición ineludible para convertir a las universidades en modernas y competitivas es la imperiosa necesidad de una nueva gerencia universitaria, pues ella ha devenido con elocuencia en anacrónica.


Gran parte del problema de la universidad peruana se debe al evidente caos administrativo reinante en las universidades públicas, pues, por regla general, los cuadros administrativos no se caracterizan por sus capacidades gerenciales ni los sistemas de gestión universitaria por su eficiencia. Parafraseando a Arquímedes podríamos decir: “Dadnos un nuevo modelo de administración universitaria y transformaremos a la universidad”. Construir una nueva universidad para una nueva sociedad es una necesidad nacional y es una cuestión de Estado. La sociedad, el gobierno y los mismos universitarios tienen la palabra

Javier Sota Nadal

La Universidad en el Perú

Arq. Javier Sota Nadal

(Dos veces rector de la Universidad Nacional de Ingeniería, presidente del Asamblea Nacional de Rectores y Ministro de Educación)


A partir de los ochenta la idea de la universidad en el Perú, si es que existía alguna de consenso sobre ella, entró nuevamente en crisis. Ya no son las críticas que en los años 20 Haya, Basadre y otros enarbolaron por ella y en ella, reclamando una racionalidad cognitiva para salvar a ese “paciente grave” que era –en realidad sigue siendo- el Perú gobernado por intererses vinculados al latifundio, sino otras referidas a la utilización perversa que desde los setenta habían estado haciendo los partidos polìticos, intrusión que derivó en la pretensión de Sendero Luminoso de coparla por el terror antes que por las ideas.



Ahora es mas o menos claro que la universidad debe reclamar a todos autonomía para ser y pensar. Autonomía al estado como a las instituciones intermedias como los partidos políticos. De otro lado, como pensaba Basadre, la universidad si bien es un mundo académico y gratuito, es decir sin sujeción a poder económico, no puede eludir su propia naturaleza económica. Ella misma administra recursos, se desarrolla para pensar, pero el acto de pensar insume ineludiblemente medios materiales. Esta idea primigenia del ser económico señalada por un Basadre maduro, se potencia a partir de los noventa cuando se realiza lo que hasta ese entonces era sólo una posibilidad: una universidad involucrada directamente en el mundo productivo, como la UNI, la Universidad Agraria y San Agustín de Arequipa. En esta década por primera vez se escucha hablar de la necesidad de gerenciar la universidad, tanto por su naturaleza intrínseca que Basadre recuerda, como por esa otras directamente empresarial que la Ley Universitaria Nº 23733 le ha permitido concretar.


Sobre estos temas se ha escrito poco. Existen libros mixtos entre ensayo y testimonio como el que me pertenece y otros que en realidad son registros de debates; por ello resulta gratificante que Nemesio Espinoza Herrera, profesor de San Marcos, nos entregue un esfuerzo intelectual sistemático sobre la idea de la universidad en el umbral del milenio y en un medio de profundos cambios en los paradigmas del deber ser de la universidad.


El presente libro es titulado por el autor con una denominación sugerente: Gerencia universitaria. Pero alerto a los lectores que, con propiedad el autor no confunde empresa con universidad, antes bien, cuando se refiere a la naturaleza de la nueva universidad la asume bidimensional. La primera dimensión es la calidad académica y la segunda la investigación científica y entre ellas, acertadamente, el autor plateas una relación simbiótica. Es decir para Nemesio Espinoza Herrera, la universidad cumple el papel de pensar con autonomía en la división racional de funciones en la civilización occidental pero ese pensar debe ser adecuadamente asistido por una administración racional. La universidad no es una empresa pero debe actuar con la racionalidad empresarial para cumplir los altos fines que la especie la ha confiado.


Creo que la lectura de Gerencia Universitaria es obligatoria tanto para quienes “gerencian” universidades como para lo que, desde perspectivas distintas, consideran que ya s tiempo que el Perú le otorgue a la educación superior la prioridad que debiera tener en la agenda políica y económica del país.


Lima Perú agosto1999.
(Prólogo al libro Gerencia Universitaria del autor Nemesio Espinoza Herrea)

Reestructuración universitaria

REESTRUCTURACIÓN UNIVERSITARIA Y HOMOLOGACIÓN


Nemesio Espinoza Herrera (*)

(Artículo publicado en el diario La República).

Desapercibida transcurre la huelga indefinida de los docentes universitarios de las universidades públicas del país. La plataforma es: ¡Homologación ahora! Pero, la propuesta –si bien justa- está mal planteada y no es sostenida. Exigir que las remuneraciones de los catedráticos sean homologadas con las de los magistrados, conforme manda el artículo 53 de la actual Ley Universitaria en vigencia desde 1984 (a cuya virtud el Profesor Principal que percibe 1 500 nuevos soles debe ganar igual que su homólogo, el Vocal Supremo que gana 26 000), es una exigencia ilusa, irreal y hasta irresponsable. Por eso es que la huelga no trasciende ni se hace escuchar sus demandas y con tal situación la universidad incrementa su desprestigio. Habiendo sido incumplida la homologación desde hace 20 años, con la anuencia de los mismos universitarios y aún ahora con el fallo del Tribunal Constitucional a su favor, no se sabe merced a qué ensalmos, conjuros y milagros tendrá ahora que ser cumplida, y ya.




El asunto requiere, más bien, un replanteamiento. La universidad pública en el Perú tiene problemas estructurales largamente embalsados. De cada 100 profesionales que egresan de las universidades nacionales, 75 están sin empleo en las carreras profesionales emprendidas. La verdadera investigación científica –misión fundamental de la universidad- traducida en términos de producción científica y tecnológica que demanda la modernidad es, por regla general, inexistente. La calidad académica se encuentra muy por debajo de los estándares latinoamericanos y se siguen, a la antigua usanza, clonando en masa profesionales inermes y para el desempleo. La docencia universitaria –factor clave para la Investigación Científica y para la formación de verdaderos profesionales- ha devenido casi en el infortunio debido a un conjunot de aspectos, entre ellos, el maltrato en estas últimas cinco décadas en cuanto a sus remuneraciones y condiciones de trabajo. Es también un hecho el excesivo número de docentes no necesariamente calificados en mérito a sus vocaciones para la investigación científica y pedagogía universitaria.


Todavía así, se suma otra realidad mucho más perniciosa aún que termina extinguiendo a la universidad pública: la arcaica administración universitaria. Aunque con escasísimas excepciones, por regla general, los cuadros gerenciales de las universidades (rectores, vicerrectores, decanos, directores, jefes) premunidos de estilos medievales y advenedizos de gestión, prácticamente han institucionalizado, hasta sin quererlo, la mediocracia, el caos administrativo y la corrupción en las universidades. El Estado, por su parte, ha abdicado de su condición de propietario de la universidad pública y en ves de tomar acciones para evitar su toral descalabro, se limita a observar desde el balcón el paso de cortejo fúnebre universitario. Es en el Perú, al no existir un gran proyecto nacional de desarrollo a largo plazo en el que la educación sea prioridad fundamental de política de Estado, la universidad siempre fue, como lo es hoy, un asunto de quinta categoría a quien no merece darle mayor importancia. En suma, la debacle de la universidad estatal en el Perú es evidente.

En tales condiciones, las universidades públicas resultan siendo instituciones obsoletas y falsos faroles para las nuevas generaciones y para el país. En buena cuenta, la universidad pública no existe, sólo sobrevive casi maquinalmente.Empero, el desarrollo económico y social del país, en el contexto del nuevo siglo y milenio, requiere con premura la vigencia de una nueva universidad pública, moderna y competitiva que produzca ciencia y tecnología, forme un nuevo tipo de profesionales, cuente con un nuevo tipo de docentes universitarios y adopte nuevos modelos de gestión. Para ello hay un solo camino: declara en emergencia nacional a la universidad peruana para emprender el proceso de la verdadera y radical reestructuración universitaria como parte de política de Estado democrático. Sólo una nueva universidad onstruida sobre los escombros de la actual tiene posibilidades sostenidas y merecimientos para la homologación de sueldos docentes y para la asignación de suficientes recursos.
La vigencia de la universidad estatal reinventada es una apremiante necesidad nacional, promoverla una responsabilidad colectiva. (Foto de SemanarioExpresión)






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El cuento de la homologación: la más grande trampa consumada contra la universidad pública


Nemesio Espinoza Herrera


Dos son las vertientes de la treta –eufemismo de estafa- consumada contra la universidad nacional en torno al tema de la homologación: por un lado, (y bajo la anuencia de los mismos universitarios), el desacato del Estado por más de 20 años a su propia Ley que ordena que “las remuneraciones de los profesores de las universidades públicas se homologan a las de los magistrados judiciales” (no dice a la remuneración básica como equivocadamente se ha interpretado); y, por otro, la incapacidad y (hasta) la perfidia de los “negociadores” en esta última etapa quienes a la legítima y justa demanda por homologación con los magistrados ahora han convertido en un reclamo por homologación con el sueldo de las secretarias de una empresa pública, pues plantean que en tanto que el vocal supremo gana 26 mil nuevos soles, el profesor principal, su homólogo, debe ganar 6 700 (seis mil setecientos) nuevos soles y todavía por etapas progresivas. ¡qué homologación es ésta que pretende valorar al Profesor Principal como 7 y al Vocal Supremo como 27!, ¡Por qué tanto ignominia a la universidad públicas! ¡Por qué tanta insidia y vilipendio a la docencia universitaria!

Pero la “proeza” de los negociadores va más allá: “logran” (con poses mediáticos incluido) un pírrico aumento que de oficio le corresponde para este año(recuérdese que sin huelga y sin negociaciones correspondió en el 2003, cien soles de aumento, 2004 ciento veinte); pero, de homologación ni un ápice. “El gobierno nos ha engañado, se ha burlado de nosotros” dicen, exteriorizando así la más absoluta ingenuidad e incapacidad negociadora. Asumiendo que la quebrantada cifra de 6700 nuevos soles algún día sea realidad, se supone que va al básico que actualmente es de cincuenta nuevos soles (hasta antes del 2002 era –ironías aparte- sesenta céntimos) y, por lo tanto, el sueldo del profesor principal sería 8300 y no 2700 como plantean los negociadores con el Estado. Aun así la diferencia histórica de sueldos entre magistrados y catedráticos seguirá siendo abismal por siempre: 8 a 27. El presidente Toledo (que en su campaña electoral y en el pabellón de Derecho de San Marcos prometió cumplir con la homologación), el Dr. Iván Rodríguez (que funge de presidente del Club ANR) y PPK deben estar mostrando una irónica sonrisa frente a este panorama desolador observando desde el balcón de cómo el Estado en complicidad con los “negociadores” le han propinado la estocada mortal a la languidecida universidad pública.


Pero el problema de la universidad peruana, especialmente de la pública, no se reduce a la simple


lucha reivindicativa por remuneraciones (homologación) se soles más o soles menos. El problema de fondo es que la universidad nacional en el Perú. Así como está, es una universidad obsoleta. No avanza más. En ella, se pretende resolver problemas nuevos con paradigmas vetustos. En vez de ser solución para el país, la universidad se ha convertido en su óbice, en un falso farol para los jóvenes del Perú y para el desarrollo nacional. La universidad en el Perú (pública y privada) ya no necesita discursos, pastillas, ungüentos, leyes, rentas; ni reformas, contrarreformas, marchas, huelgas; ni homologación, ala fin y al cabo. La universidad en el Perú necesita con premura un proceso de verdadera reestructuración radical, una cirugía, una reingeniería, una reinvención, una reorganización (pero de verdad) como parte de una nueva política educativo de Estado que promueva la construcción de un nuevo país y apueste por la vigencia de una nueva y distinta universidad, moderna y competitiva propia del siglo XXI y del tercer milenio.