viernes, 2 de enero de 2015

2015: AÑO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS


Uno de las grandes satisfacciones que tengo en mi vida es tener a San Marcos no sólo como mi Alma Mater sino como mi segunda casa. Vivo en San Marcos desde que ingresé en 1974, hace 40 años (6 años como estudiante –debiera ser 5, pero por la huelgas de entonces- y 34 años como docente). Como profesor transité este sinuoso camino: Ayudante de Cátedra, Jefe de Práctica, Auxiliar, Asociado y Profesor Principal. No pude haber tenido mejor suerte. Mi padre, que en paz descanse, siempre quería que yo estudiara en San Marcos, para su satisfacción me licencié en ella antes que él se fuera.
Que yo hable de San Marcos, entonces, no es casualidad ni asunto coyuntural. Y no es la primera vez que hablo públicamente de San Marcos, lo vengo haciendo desde hace muchos años. (Véase diversas publicaciones sobre San Marcos en www.nemesioespinoza.com en el Link Universidades). Lo seguiré haciendo, pues considero -disculpen la presunción- que mis opiniones están fundadas.
Me preocupa que San Marcos esté como está. Teniendo todo –prestigio, tradición, recursos, gente- San Marcos no está en el sitial que debiera estar en el Perú, en América Latina y en el mundo. En estos últimos años 10 años la Universidad del Perú ha retrocedido en lugar de avanzar sostenidamente y no tiene un Norte claro de hacia dónde va de aquí a 5, 10, 20 años.

2015 debe ser el año de San Marcos porque la nueva Ley Universitaria debe aplicarse. Como todo peruano y sanmarquino sueño en ver en el futuro a San Marcos como la primera del Perú, una de las primeras en América Latina y una de las mejores del mundo. Vale la pena soñar. Necesitamos una nueva, distinta, eficiente y proba  gestión de la Universidad en lucha permanente contra la corrupción y la mediocracia. Salvemos a San Marcos.