miércoles, 16 de noviembre de 2011

TESIS DOCTORAL - RESULTADOS DE INVESTIGACIÓN

ACERCA DEL CAPÍTULO DE RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN EN UNA TESIS DOCTORAL EN ADMINISTRACIÓN

Por: Nemesio Espinoza Herrera

1. Una tesis doctoral es, por naturaleza, aquella cuyas contribuciones originales del nuevo doctor: a) son citadas por los investigadores del país y del mundo, b) ameritan para efectuar publicaciones científicas, c) constituyen transferencias tecnológicas por las que las empresas e instituciones se interesan, d) califican para foros nacionales e internacionales, e) son premiadas y/o reconocidas, e) favorecen a la calidad de la docencia universitaria; y, f) contribuyen al avance de la ciencia y tecnología.

2. Los profesionales de distintas disciplinas con grado académico de magíster que son admitidos a los programas doctorales se encuentran –muy a pesar de sus expectativas- con ritos y mitos dogmáticos propios de las UPG que les impide elaborar una Tesis doctoral de trascendencia. Uno de esos ritos es que se dice que los Proyectos de tesis doctoral deben tener esta estructura: Problema, Objetivos, Marco Teórico, Justificación, Hipótesis y variables, Diseño Metodológico (esquema POMJHM).

3. Sin embargo, las investigaciones científicas en Administración conducentes a la Tesis doctoral (investigaciones de Ciencias Sociales, de Ciencias Humanas, como fenómenos resultantes de hechos intencionales de las personas), por el contrario, son investigaciones de naturaleza eminentemente hermenéutica y fenomenológica, porque el aspirante al más alto grado académico de doctor –investigador eximio de vasta experiencia, con profundos dominios teóricos y temáticos del objeto de investigación y con una concepción filosófica- debe, en su Tesis doctoral, interpretar, comprender, aprehender, concebir, reflexionar, pensar y explicar científicamente los fenómenos del ámbito de la Administración, para ser sometidos a la crítica racional por parte de la comunidad científica y establecer validaciones o refutaciones; y así contribuir al desarrollo científico.

4. La revisión de las Tesis doctorales en Administración sustentadas y aprobadas, nos hace saber que ellas están bajo el modelo aún arraigado del esquema POMJHM señalado en el párrafo 2 y NO en el modelo señalado en el párrafo 3. Siendo así, no tenemos otra alternativa que quienes ya están por presentar sus Tesis doctorales lo hagan en el sistema POMJHM; pero, replanteado. Este replanteamiento significa adoptar el modelo epistemológico Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis. Si entre estos cuatro aspectos –a los que había que agregar en la Tesis el capítulo de Resultados de la Investigación- la interrelación simbiótica es clara, consistentes, integrada, coherentes, lógica; entonces la Tesis doctoral contribuirá al aporte original a la ciencia y tecnología.

5. El tener un buen Proyecto de Tesis doctoral –en términos de la interrelación de los 4 aspectos señalados- significa tener ya el 80% de la Tesis Doctoral. ¿Qué hace falta para que un buen Proyecto de Tesis se convierta en una buena TESIS doctoral?: el resto 20%; es decir, el capítulo RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN.

6. El capítulo RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN de una Tesis doctoral no es sino el dar cuenta de los resultados de la Ejecución del Trabajo de Campo conforme a las técnicas e instrumentos establecidos en el capítulo de “Metodología y/o diseño de la investigación” del Proyecto de Tesis y en estricta relación con el sistema de Hipótesis de la Investigación porque de lo que se trata es probar (demostrar en las ciencias formales) que la Hipótesis planteada tiene validez, coherencia, consistencia y funciona en el contexto de una realidad.

7. En relación a las técnicas e instrumentos de recopilación de informaciones (para probar la Hipótesis) está los más conocidos: a) Encuestas con Cuestionarios (presentar el modelo), con preguntas relacionadas directamente con las variables e indicadores; b) Entrevistas en profundidad (nombrar a quienes se entrevistarán, con preguntas vinculadas directamente con las variables e indicadores. Presentar Hoja con Guía de preguntas); c) Método Delphi (nombrar a expertos de quienes se solicitarán opiniones. Presentar Hoja de Guía de preguntas relacionadas directamente con las variables e indicadores); d) Análisis documental o Análisis de Contenidos Documentales (señalar qué documentos. Distinguir entre documentos para la prueba de la hipótesis y documentos de la Bibliografía); e) Observaciones Directas (Testimonios en videos, fotos, grabaciones, Hoja de Registros de Observaciones); f) Focus Group (describir sus características); etcétera.

8. Luego de un exhaustivo análisis de las informaciones recopiladas (debidamente procesadas) en función a las variables, indicadores e ítems establecidos en la Hipótesis –que es finalmente la esencia del capítulo Resultados de la Investigación- se debe plantear las CONCLUSIONES, las cuales no son sino los más importantes hallazgos logrados en el proceso de la investigación. No confundir conclusiones de la investigación con resúmenes ni repeticiones. Cuidar que sean hallazgos logrados en el proceso de la investigación con los que se prueban la validez de la hipótesis planteada; y no afirmaciones de cosas trilladas o las que ya están planteadas en otras Tesis o en otras investigaciones (no vaya a ser que descubramos nuevamente la pólvora).

Ciudad Universitaria de San Marcos, 16 de noviembre del 2011

TESIS DOCTORALES SUMMA CUM LAUDE

ACERCA DE LAS TESIS DOCTORALES “SUMMA CUM LAUDE

Por: Nemesio Espinoza Herrera

Algunas universidades del mundo, excepto las peruanas, a las Tesis de grado académico suelen calificarse como Tesis Cum laude (Tesis con honor), Tesis Magna cum Laude (Tesis con gran honor) y Tesis Summa cum Laude (Tesis con el máximo honor).

Una tesis doctoral calificada por el Tribunal de Tesis como Summa cum Laude, es una excelente Tesis de alta rigurosidad epistémica y metodológica; y, por consiguiente científica que constituye un sostenido aporte al avance de la Ciencia y Tecnología.

En tanto que en los países europeos y algunos de América Latina tienen plena vigencia el concepto de Summa cum Laude en la calificación de las Tesis -incluso debidamente reglamentados-, en el caso del Perú no está todavía institucionalizado y no es usual este rito. Y a buena hora que sea así porque dado el aún incipiente desarrollo de la Investigación Científica en el Perú en el ámbito de las Ciencias Sociales, y dentro de él en Administración, estamos todavía lejos de poder lograr una verdadera Tesis doctoral Summa cum Laude, siquiera cum Laude; y aun cuando alguna universidad peruana calificara a las Tesis de sus egresados con tales denominaciones, no resultarían sino sólo un ritual de burda cursilería.

A continuación dos ejemplos de Tesis doctorales declaradas Magna cum Laude.


Y también:


Ciudad Universitaria de San Marcos, 28 de octubre del 2011

viernes, 21 de octubre de 2011

LAS TESIS DOCTORALES EN ADMINISTRACIÓN - ESTRUCTURA

ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL CONTENIDO  DE LAS TESIS DOCTORALES EN DMINISTRACIÓN

Por: Nemesio Espinoza Herrera

Para fundamentar la validez del esquema propuesto, y en el contexto de la necesidad de promover Tesis doctorales de trascendencia científica, es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Sabemos que las Unidades de Postgrado (UPG) establecen Directivas sobre cuál debe ser el contenido de las tesis doctorales. Estas directivas, sin embargo, en cualquier parte del mundo, son guías discrecionales y no camisas de fuerza que constriñan criterios siempre que éstos se funden en razones estrictamente epistemológicas, científicas y metodológicas.

2. Resulta echar mano al facilismo si es que nos ceñimos dogmáticamente a las directivas, aun no estando de acuerdo con ellas (por razones epistemológicas, científicas y metodológicas). No nos parece correcto, por ejemplo, el planteamiento de que tanto para las Tesis de Maestría como para las de Doctorado –Tesis de distinta naturaleza-, el esquema sea exactamente igual (que es también exactamente igual a las de pregrado, según los ritos y mitos que prevalecen aún en nuestro medio).

3. “Las investigaciones científicas en Administración conducentes a la Tesis doctoral (investigaciones de Ciencias Sociales, de Ciencias Humanas, como fenómenos resultantes de hechos intencionales de las personas), por el contrario, son investigaciones de naturaleza eminentemente hermenéutica, porque el aspirante al más alto grado académico de doctor –investigador eximio de vasta experiencia, con profundos dominios teóricos y temáticos del objeto de investigación y con una concepción filosófica- debe, en su Tesis doctoral, interpretar, comprender, aprehender, concebir, reflexionar, pensar y explicar científicamente los fenómenos del ámbito de la Administración para ser sometidos a la crítica racional por parte de la comunidad científica y establecer validaciones o refutaciones; y así contribuir al desarrollo científico”.

4. “Asumamos que las Tesis doctorales con las características señaladas en el párrafo anterior, sean aún inviables en nuestro medio, y por tal razón no tengamos otro camino que seguir usando el esquema Problema, Objetivos, Marco Teórico, Justificación, Hipótesis y variables, Diseño Metodológico (POMJHM). Sin embargo este esquema debía hacerse bien, pues, sucede que se hace mal, por cuanto ese orden de cosas no permite dotarle consistencia, lógica, coherencia al Proyecto de Tesis, y sobre esa base, a la Tesis doctoral. Por tal razón es que se plantea el esquema Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis porque es concordante con los preceptos epistemológicos”. Opino que las Tesis doctorales debían ser en términos de los señalado en el párrafo 3; pero, teniendo en cuenta que en nuestro medio aún está vigoroso el esquema POMJHM, planteo que se readapte en términos de Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis. (En lo concerniente a los anteriores numerales 4 y 5, véase el artículo Acerca de las Tesis doctorales en Administración – Espinoza, 2011).

5. ¿Cuántas páginas debe tener una Tesis doctoral? Opino: aboguemos por Tesis doctorales de 100 páginas (y Proyectos de Tesis de 25 páginas). Las Tesis doctorales no se evalúan al peso.

6. Por las razones anteriormente expuestas, someto a consideración de quienes están involucrados en el asunto de las Tesis doctorales (doctorandos, docentes, responsables, etc.) el siguiente ESQUEMA DE LA TESIS DOCTORAL, esperando sus valiosas opiniones.

 
ESTRUCTURA DE LA TESIS DOCTORAL EN ADMINISTRACIÓN

- Carátula
- Dedicatoria (Opcional)
- Epígrafes (Opcional)
- Agradecimientos (Opcional)
- Contenido (Índice) –Incluye índice de cuadros y gráficos (o figuras)
- Resumen
- Resumen en un idioma extranjero

CAPÍTULO I

EL PROBLEMA DE LA INVESTIGACIÓN

- Planteamiento de la Situación Problemática de la Investigación
- Definición del Problema Principal (PP) de la Investigación
- Definición de los problemas secundarios (De ser estrictamente necesario y siempre que sean sub-problemas derivados del Problema Principal)
- Formulación del Problema Principal (Pregunta principal) de la Investigación
- Formulación de los problemas secundarios (De existir)

CAPÍTULO II

EL SISTEMA DE HIPÓTESIS DE LA INVESTIGACIÓN

- Enunciado de la Hipótesis Principal de la Investigación

- Enunciado de las Hipótesis secundarias de la Investigación (Conforme a la formulación de los problemas secundarios)

- Operacionalización del Sistema de Hipótesis de la Investigación. (Establecimiento de variables e indicadores de la Investigación).

CAPÍTULO III (*)

OBJETIVOS Y JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN

- Objetivo Principal (correspondiente a la Hipótesis Principal)

- Objetivos Secundarios (correspondiente a las Hipótesis secundarias)

- Justificación de la Investigación (Importancia de la Investigación)

- Limitaciones de la Investigación

- (Y otros aspectos según criterios del Asesor o del Jurado Informante)

(*): Teniendo en cuenta la habitual “exigencia” por parte de las UPG y de los asesores como del Jurando Informante, se sugiere que este capítulo aparezca; pero, después del Problema y de su solución (Hipótesis). Este capítulo tiene, sin embargo, un carácter tautológico; por cuya razón debíamos promover su no exigencia.

CAPÍTULO IV

MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN

- Construcción de la teoría relacionada al tema de la Tesis (teorías relacionadas al problema de investigación, a la hipótesis y a sus correspondientes variables e indicadores), basada en la literatura científica existente (tesis, artículos científicos, libros especializados y otras fuentes bibliográficas).

- Marco Histórico (de ser necesario)

- Marco Legal (de ser necesario)

- Glosario de términos (sólo en casos estrictamente necesarios)

CAPÍTULO V

CONTRASTACIÓN DE LA HIPÓTESIS DE LA INVESTIGACIÓN

- Universo. (o población), si es absolutamente necesario. (Si se considera necesario hablar de Universo, que es un concepto eminentemente cuantitativo, se debe decir necesariamente la cantidad).

- Muestra. (Si se considera Universo, entonces necesariamente debe haber una Muestra representativa y decirse la cantidad). En este caso se debe explicar claramente la manera cómo se ha determinado la Muestra).

- Descripción de cada una de las técnicas así como de cada uno de los instrumentos de recopilación de Información que se han utilizado, según la naturaleza de la Investigación

(Téngase en cuenta que este capítulo debe estar directamente vinculado al Capítulo II -Sistema de Hipótesis de la Investigación- de tal modo que el universo, muestra, técnicas e instrumentos de acopio de información deben estar directamente relacionados a la naturaleza de la Hipótesis, de las variables y de los indicadores establecidos. Las preguntas del Cuestionario, por ejemplo, deben estar estrictamente relacionadas a las variables e indicadores. De considerarse innecesario hacer referencias a universo-muestra por razones de la naturaleza de la investigación –como es el caso de las investigaciones en ADM- debe reemplazarse por una clara explicación de la naturaleza de la investigación y de las técnicas e instrumentos de recopilación de información utilizados).

CAPÍTULO VI (**)

RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN

- Presentación de los resultados del Trabajo de Campo a través de cuadros, gráficos, ilustraciones, fotografías, grabaciones, testimonios, etcétera que verifiquen y acrediten la credibilidad de la hipótesis y sus variables e indicadores planteados. Estos resultados deben estar debidamente explicados e interpretados porque de lo que se trata es decir: lqqp (lo que queríamos probar).

- Redacción de las Conclusiones más relevantes (hallazgos)

(**): Los anteriores 5 capítulos están contenidos en el Proyecto de Tesis doctoral. Para que el Proyecto se convierta en Tesis hace falta este Capítulo VI, que no es sino resultado de la ejecución del capítulo relacionado a la ”Metodología” (Prueba de la Hipótesis) prevista en los proyectos de Tesis.

BIBLIOGRAFÍA

ANEXOS (Sólo si son absolutamente necesarios)

Ciudad Universitaria de San Marcos, 20 de octubre del 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

TESIS DOCTORALES EN ADMINISTRACIÓN

Acerca de las Tesis doctorales en Administración

Por: Nemesio Espinoza Herrera

1. Las tesis doctorales, conducentes a la obtención del más alto grado académico de doctor, son distintas –deben ser distintas- a las tesis de pregrado y de maestrías. Una tesis doctoral elaborada y aprobada bajo los preceptos de la rigurosidad epistemológica, científica y metodológica es, por naturaleza, un documento de alto rigor científico que necesariamente contiene el aporte original del autor, insertado al contexto de su pensamiento filosófico. Este aporte puede consistir en producir nuevos conocimientos, nuevas teorías, nuevos modelos, nuevas tecnologías e innovaciones que contribuyan a la solución de los grandes problemas del país.

2. Una tesis doctoral es, por naturaleza, aquella cuyas contribuciones originales del nuevo doctor: a) son citadas por los investigadores del país y del mundo, b) ameritan para efectuar publicaciones científicas, c) constituyen transferencias tecnológicas por las que las empresas e instituciones se interesan, d) califican para foros nacionales e internacionales, e) son premiadas y/o reconocidas, e) favorecen a la calidad de la docencia universitaria; y, f) contribuyen al avance de la ciencia y tecnología.

3. En el Perú, sin embargo, dada las condiciones aún incipientes de desarrollo de la Investigación Científica en el ámbito de las Ciencias Sociales, especialmente en el de la Administración, no existen distinciones entre ellas y es fácil encontrar tesis doctorales a la usanza de las tesis de maestría, casi de pregrado y resultan siendo intrascendentes en tanto carecen de aportes originales. Esta realidad perjudica al país porque su desarrollo requiere hoy de la ciencia y tecnología provenientes de las investigaciones científicas principalmente del ámbito doctoral. También lesiona a la imagen de la institución universal del grado académico de doctor.

4. Hay varias razones que explican esta realidad. Una de ellas es la existencia -arraigada aún- de estereotipos tradicionales y mediatizados en el proceso de la Investigación Científica para la elaboración y aprobación de las tesis doctorales en Administración que implementan las unidades de postgrado (UPG). Los profesionales de distintas disciplinas con grado académico de magíster que son admitidos a los programas doctorales se encuentran –muy a pesar de sus expectativas- con ritos y mitos dogmáticos propios de las UPG que les impide elaborar una Tesis doctoral de trascendencia en términos de los señalados en el párrafo 2. Así, el hecho de que las tesis doctorales, por regla general, carezcan de rigor científico y no contribuyan al avance de la ciencia y tecnología en el país, no es imputable a los doctorandos sino al ortodoxo modelo académico de las UPG, implementados por los catedráticos de la Línea de Investigación y de Tesis, por los revisores y asesores de tesis y por los Jurados de Tesis doctoral.

5. Uno de los aspectos concernientes al problema señalado anteriormente es, por ejemplo, el relacionado al contenido del Proyecto de Tesis doctoral. Las UPG, los catedráticos de la Línea de Investigación y de Tesis, los revisores, los asesores de tesis y los Jurados de Tesis doctoral seguimos impartiendo, al unísono, modelos estandarizados no sólo ortodoxos sino hasta contraproducentes con los cánones epistemológicos, científicos y metodológicos. Dicen que el Proyecto de Tesis doctoral debe contener, y en este orden: Problema, Objetivos, Marco Teórico, Justificación, Hipótesis y variables, Diseño Metodológico (esquema POMJHM). Es decir, exactamente el mismo esquema (convencional, ritual, monótono, mediatizado, tautológico, ahíto) de los proyectos de tesis de pregrado y maestrías.

6. Las investigaciones científicas en Administración conducentes a la Tesis doctoral (investigaciones de Ciencias Sociales, de Ciencias Humanas, como fenómenos resultantes de hechos intencionales de las personas), por el contrario, son investigaciones de naturaleza eminentemente hermenéutica, porque el aspirante al más alto grado académico de doctor –investigador eximio de vasta experiencia, con profundos dominios teóricos y temáticos del objeto de investigación y con una concepción filosófica- debe, en su Tesis doctoral, interpretar, comprender, aprehender, concebir, reflexionar, pensar y explicar científicamente los fenómenos del ámbito de la Administración, para ser sometidos a la crítica racional por parte de la comunidad científica y establecer validaciones o refutaciones; y así contribuir al desarrollo científico. El esquema arriba referido, lo imposibilita.

7. Asumamos que las Tesis doctorales con las características señaladas en el párrafo anterior, sean aún inviables en nuestro medio debido al incipiente nivel de desarrollo de la investigación científica en Administración y que nos quede sino el seguir –mientras- usando el esquema POMJHM; pero, éste debía hacerse bien, pues, sucede que se hace mal, por cuanto ese orden de cosas no permite dotarle consistencia, lógica, coherencia al Proyecto de Tesis, y sobre esa base, a la Tesis doctoral.

8. Según el convencional esquema POMJHM, hay que primero abordar el tema del problema de investigación –lo cual está bien. Pero todo problema de investigación debe ser resuelto tentativamente por el investigador; es decir por simple lógica lo que debe seguir inmediatamente después del Problema es la Hipótesis. Sin embargo, después del Problema dizque debe seguir objetivos (¿?), luego el marco teórico (que no son sino, en general, especulaciones y zurcidos que muestran el poco dominio teórico), luego debe seguir –dicen- la justificación y recién la Hipótesis extraviada respecto al problema, pues se preguntan sobre unas cosas y responden otras cosas y al hablar de Problema general (sic), de Objetivo general, de hipótesis general se extravían en las tinieblas de las generalidades (no confundir generalidad con complejidad) y tautologías. Y en cuanto al llamado diseño metodológico creyendo que los números, las estadísticas, las fórmulas (“parafernalias estadísticas” baldías) –que ni el mismo tesista entiende, menos el Jurado- le va dar cientificidad a la tesis, establecen “complicados” elucubraciones fútiles que no conducen absolutamente a nada. Estas son las principales razones por las que en la revisión de una Tesis doctoral bajo el modelo anti-epistemológico del POMJHM no encontramos dónde está la cabeza y dónde los pies.

9. La revisión de los grandes epistemólogos –entre ellos Comte, Popper, Kuhn, Lakatos, Bunge, Hempel, Dilthey, Husserl, etc.-, sustentan la teoría de los 4 ejes del proceso de investigación científica. Esta teoría consiste en que un proyecto de Tesis sobre el cual se erige la TESIS -con mayor razón en el caso del doctorado-, debe mostrar la interrelación simbiótica y lógica entre Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis, y en ese orden. Alrededor de estos cuatro aspectos se pueden escribir centenares de páginas, aunque debemos promover Proyectos de Tesis doctorales de 25 páginas y Tesis doctorales de 100 páginas; la Tesis no se evalúan al peso, sino por el aporte a la ciencia y tecnología). Los objetivos, justificación, delimitaciones, entre otros, no son sino accesorios, marginales, redundantes, rellenos. Si estos cuatro esenciales asuntos interrelacionados Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis están claros, consistentes, integrados, coherentes, lógicos; la Tesis estará bien y en el caso doctoral contribuirá al aporte original a la ciencia y tecnología. Por ello, la evaluación de la rigurosidad epistemológica, científica y metodológica de un Proyecto de Tesis doctoral consiste en evaluar la simbiosis entre estos 4 ejes, a los que en la TESIS se debe agregar los resultados (hallazgos) de la prueba de la hipótesis, vale decir, de las conclusiones.

Precisa aclarar que la teoría de los 4 ejes en el proceso de la Investigación Científica doctoral es sobre la base de la convencional forma de investigar aún vigentes en nuestro medio, porque, en realidad la naturaleza de la investigación científica para Tesis doctorales debe ser según lo dicho en el párrafo Nº 6 y 7 en el que ni el esquema POMJHM ni el modelo Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis tienen razón de ser. Lo que estamos diciendo es que en un Proyecto de Tesis doctoral, el tradicional esquema POMJHM vigente no es correcto desde un punto de vista epistemológico y en la forma en que se viene haciendo; y que frente a él debe plantearse el modelo epistemológico Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis, mientras en el país vayamos adoptando gradualmente nuevas formas de hacer verdaderas investigaciones científicas en el ámbito de las ciencias sociales, especialmente en el de la Administración.

10. El Problema –piedra angular del proceso de investigación científica- tiene tres asuntos simbióticos que deben ser evaluados rigurosamente: a) Planteamiento de la situación problemática (descripción amplia de la situación actual del objeto de investigación), b) Definición del Problema Principal (PP) de investigación que es un párrafo y problemas secundarios si es que son absolutamente necesarios y estrictamente deriven del PP (se hace mal en señalar “problemas secundarios”, y más adelante “hipótesis secundarias” cuando no se derivan del PP, o no son necesarios, o son problemas distintos o son, acaso, indicadores de alguna variable involucrada en la investigación); y, c) Formulación del PP, es decir convertir el PP en la interrogante principal de investigación para, precisamente, plantear de manera tentativa la respuesta directa a la pregunta principal, vale decir, para plantear la Hipótesis Principal de la investigación.

11. La Hipótesis Principal, que es respuesta directa a la pregunta principal, debe tener necesariamente variables dependiente e independiente y cada una de ellas sus indicadores, de ellos, de ser necesarios, sus índices (operacionalización de la H). Operacionalizar es hacer que las variables e indicadores involucrados de la Hipótesis –que debe ser probada, verificada, contrastada- sean claros, precisos, específicos, objetivos, observables, mensurables; y no generales, ambiguos, tautológicos, abstractos, subjetivos, etéreos.

12. En el Marco Teórico (MT), el Tesista construye la teoría de la investigación sobre la base de la literatura científica existente relacionada al objeto de investigación. En realidad el MT es el contexto teórico (y filosófico) de todo el proceso de investigación y que por razones metodológicas y de orden debe estar después de la Hipótesis, porque de lo que se trata es construir el MT del problema de investigación, de las hipótesis y de las variables (e indicadores) establecidos. No se trata de hablar de todo sino estrictamente de los dominios teóricos (y filosóficos) de los asuntos involucrados en la investigación materia de Tesis.

13. En lo concerniente a la Prueba de Hipótesis que implica recopilar información (trabajo de campo) para probar si la Hipótesis planteada es correcta, lógica, coherente, consistente; o no, en vez de extravíos y artificios numéricos y estadísticos –salvo que la naturaleza de la investigación así lo exija, pero en la mayoría de los casos de las investigaciones en ADM resultan hasta baldías-, se debe establecer claramente la manera de cómo se va a recopilar las informaciones (técnicas e instrumentos) relacionadas directamente a la Hipótesis (a sus variables e indicadores). Este último es importante porque en la mayoría de los proyectos de tesis doctorales, en realidad en todos, su “población”, su “muestra”, sus fórmulas, etc., son –erróneamente-, disímiles a su sistema de hipótesis, y ésta disímil a la sistematización del problema, terminando por completo a desnaturalizar la investigación.

14. Ahora bien. ¿Qué hace que el Proyecto de Tesis doctoral se convierta en una TESIS doctoral?: son los resultados precisamente del Trabajo de Campo ejecutado en función directa a la naturaleza de la Hipótesis (variables e indicadores) establecidos. Si a un proyecto de Tesis doctoral en el modelo epistemológico Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis se le agrega el capítulo relacionado a los Resultados (hallazgos, conclusiones) de la Investigación, entonces el Proyecto se convierte en Tesis doctoral.

Finalmente. El vetusto y ahíto esquema POMJHM, muy propio de las tesis doctorales de hoy, impiden presentar Tesis de trascendencia científica. Felizmente tales esquemas ya han sido superados en algunos países de América Latina y del mundo. Debemos en el país ir gradualmente creando condiciones para que las Tesis doctorales, que deben ser distintas a las de pregrado y de maestrías, adquieran características señaladas en el párrafo Nº 6. Mientras tanto, debemos apoyar a los actuales doctorandos para que el esquema POMJHM sea reemplazado por el modelo epistemológico Problema-Hipótesis-Marco Teórico-Prueba de la Hipótesis Y RESULTADOS. Pedimos disculpas a los doctorandos del país por el hecho de que las UPG, los docentes de la línea de Investigación doctoral, los asesores y Jurados de Tesis doctoral sigamos con esquemas y ritos arcaicos, y hasta contraproducentes con los preceptos epistemológicos, científicos y metodológicos propios de la verdadera Investigación Científica.

Ciudad universitaria de San Marcos, 12 de octubre del 2011
(Imagen principal en Internet: concurso.cnice.mec.es/)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

ESTUDIOS DE POSTGRADO

NATURALEZA DE LOS ESTUDIOS DE POSTGRADO EN ADMINISTRACIÓN


(Maestrías y doctorados)

Por: Nemesio Espinoza Herrera


Véase en:


viernes, 22 de julio de 2011

SAN MARCOS ¿HACIA DÓNDE VA?

CONTINUÍSMOS, CORRUPCIÓN, MEDIOCRACIA, AUTOFLAGELACIONES Y ESQUIZOFRENIAS  EN  SAN  MARCOS

Como incremento de los pesimismos, el rector Pedro Cotillo acaba de formar su equipo humano gerencial: Antonia Castro, vicerrectora académica y Bernardino Ramírez, vicerrector de investigaciones. Que Dios salve a San Marcos. Es evidente, entonces, el continuismo del más inepto gobierno -siempre lo hemos dicho- de San Marcos que fue el al anterior gobierno presidido por Izquierdo. Tuvimos esperanzas en que el nuevo Rector de San Marcos, no obstante de provenir del anterior gobierno, tuviera una voluntad y vocación para configurar el Punto de quiebre y trazar un nuevo camino para el desarrollo sostenido de la más grande universidad del país. Al parecer vanas esperanzas. Es necesario, empero, seguir creyendo que el nuevo equipo humano que administrará a San Marcos en los próximo 5 años nos dé señales de CAMBIOS que San Marcos necesita para su despegue.

Consideramos importante la lectura del documento que aparece en la siguiente dirección electrónica:





sábado, 4 de junio de 2011

REPORTAJE A SAN MARCOS - VI PARTE

REPORTAJE A SAN MARCOS - VI PARTE

HOMENAJE A LOS 460 AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL DE SAN MARCOS

PARTE VI

LA GESTIÓN DE SAN MARCOS

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Las anteriores partes del Reportaje a San Marcos, véase en:






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SAN MARCOS, verdades incómodas

Por Nemesio Espinoza Herrera

(A continuación el texto de la tercera y última entrega relacionado al Eje Nº 3: La gestión de San Marcos. Los textos del Eje Nº 1: la Investigación Científica en San Marcos y del Eje Nº 2: La formación profesional; véase en las entregas anteriores)

EJE Nº 3

LA GESTIÓN DE SAN MARCOS



Con los argumentos esgrimidos en las páginas anteriores respecto a los Ejes 1 y 2, hemos probado la hipótesis de que en San Marcos no hay una buena Investigación Científica; por consiguiente no hay una buena Formación Profesional en términos de calidades y resultados que demanda el Perú y el mundo del Siglo XXI y del Tercer Milenio.



Ahora probaremos la hipótesis siguiente: la causa principal por la que en San Marcos no hay una buena Investigación Científica ni una buena Formación Profesional es que la gestión de la Universidad no es transparente ni es eficiente. En otras palabras, el planteamiento es que San Marcos tiene un obsoleto modelo de gestión universitaria en el que prevalece la corrupción y la mediocracia y, por tal razón, es imposible el logro de la calidad en las investigaciones y en la formación profesional.



El modelo de gestión de San Marcos es obsoleto porque es propio de siglos pasados. Prevalece en él la corrupción porque las autoridades de San Marcos, responsables de su administración, en vez de focalizar esfuerzos, capacidades y recursos para el sostenido desarrollo institucional a mediano y largo plazo, priorizan la formación y mantención de grupos de poder para asirse a los cargos y/o para capturar poderes guiados por intereses particulares, en cuyo contexto es inevitable la proliferación de actos de corrupción señalados en la página 11.



Por otra parte, en el anacrónico modelo de gestión existente en San Marcos, prevalece la mediocracia porque en vez de sustentarse en una cultura de eficacia y eficiencia, predomina el clima de la mediocridad administrativa de modo que la organización y la administración de San Marcos son extraordinariamente sobredimensionadas, burocráticas, clonadas, costosas, irracionales y caóticas.



Téngase en cuenta que el modelo arcaico de gestión de la Universidad no es un asunto de ahora, ni de estos últimos 5 años, es un asunto estructural en San Marcos y viene desde décadas atrás –por no decir de siglos- sin que los gobiernos sucesivos de San Marcos hayan resuelto establecer nuevos paradigmas en su organización y administración. Empero, como el Perú y el mundo saben, la administración presidida por el actual rector de San Marcos (Período 2006-2011) ha terminado por agudizar aún más el modelo de gestión ineficiente y mediocrático llevando a la Universidad hasta sus actuales niveles de entropía institucional.

San Marcos, la más grande y emblemática Universidad peruana, el Alma Mater del Perú, necesita de un nuevo modelo de gestión universitaria para ser la mejor Universidad del país y una de las mejores de América Latina y del mundo. Probidad y eficiencia, o corrupción y mediocracia; he ahí la disyuntiva en la gestión de San Marcos. Parafraseando a Arquímedes: dadnos un nuevo modelo de gestión universitaria y transformaremos a San Marcos.



Principales asuntos relacionados a la Gestión de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos



1. La corrupción y la mediocracia en el Cuadro Administrativo de San Marcos



El Cuadro Administrativo es el conjunto de autoridades que administran a San Marcos y está integrado por el rector, dos vicerrectores, 20 decanos y por cientos de directores y jefes. Este Cuadro es, por consiguiente, el responsable de la mala -o buena- marcha de la Universidad. El rector, como líder protagonista de la administración universitaria, es, por supuesto, el responsable principal de la situación de San Marcos. Sin embargo, tan responsable como el rector, lo son también –ineludiblemente- los dos vicerrectores, los 20 decanos, los directores y todos los jefes. Todos ellos juntos, son responsables de lo que hoy es San Marcos porque forman parte del Cuadro Administrativo de la Universidad.



San Marcos es una universidad en la que se encuentran en su gran mayoría docentes, estudiantes y administrativos meritorios, transparentes, probos, laboriosos, responsables, eficientes, idóneos; empero, su Cuadro Administrativo, vale decir, las “autoridades” encargadas de la gestión, se caracterizan por ser gente no necesariamente destacada por sus capacidades y talentos para la gestión de la Universidad sino por quienes “saben” armar componendas para estar en los cargos, establecer el “poder” e –inevitablemente- implantar un mediocrático y corrupto gobierno de la Universidad, para que todo en San Marcos sea igual, o peor.



Así, en el Cuadro Administrativo es fácil encontrarse con gente crápula e inescrupulosa: ayatolas, capitostes, falsos doctores (por consiguiente, estafadores), mediocres (porque demuestran incompetencias en el ejercicio de los cargos y estando mucho tiempo en ellos, la Universidad está igual, sino peor), acomodaticios, pedantes, déspotas, aduladores, genuflexos, timoratos, vocingleros, pérfidos, patanes y sabidos convirtiéndola -a la gestión de la Universidad- en un paraíso de la sabidolandia, en el que en vez de ser un Cuadro de sabios es, por regla general, un Cuadro de sabidos.



Por ejemplo, eso de fortificar minipoderes con recursos o dinero de la Universidad como prebendas para la toma y control del poder con “cuadros” y operadores así como con votos, lealtades y voluntades compradas para la “correlación de fuerzas”, etc., no son sino muestras del más puro acto vergonzante de corrupción y mediocracia. En San Marcos, este actuar no es la excepción, es la regla.



Es que el Cuadro Administrativo de la Universidad no es, necesariamente, meritocrático. Es un Cuadro donde sus miembros en vez de ser destacados como expertos en gestión ávidos por transformar a San Marcos, son, por el contrario, “expertos” en hacer “cálculos políticos”, “hábiles” en politiquerías domésticas que “gobiernan” según “su mayoría de votos”; son “versados” en infligir castigos a sus opositores, “talentosos” para las granjerías; son “duchos” en cubiliteos (agitan sus cubiletes en épocas electorales; trancemos, qué me das, qué te doy; se dicen); son “doctos” en hacer lobbies; son “empedernidos” en propinar perfidias, “talentosos” en el embuste y en las diatribas. Condiciones éstas suficientes para la inevitable institucionalización de la corrupción y de la mediocracia.



Pregúntese a ellos (a los integrantes del Cuadro Administrativo) qué están haciendo sostenidamente para que San Marcos reivindique su prestigio nacional e internacional, para que a mediano y largo plazo sea la mejor universidad del Perú y una de las mejores del mundo. No tienen la menor idea. Lo más importante para ellos es cómo mantenerse en el poder hoy y siempre ¿Y el desarrollo de la Universidad?, eso puede esperar; y para siempre. Primero están ellos y sus intereses.



Habiendo formado sus “estructuras de gobierno y de poder” en San Marcos, estos “gestores” integrantes del Cuadro Administrativo viven, y bien, sobre todo en el aspecto económico, principal razón por la que se proponen estar asidos a la “mamadera”, pues “ganan” más que un congresista, ministro o el presidente de la República mientras que un profesor investigador recibe irrisorias cantidades. San Marcos es, para ellos, el gran regalo de los dioses. Una Auditoría -pero Auditoría de verdad sólo de los últimos 5 años, revelaría al país de cuánto (sueldos, subvenciones, gastos operativos, equipos e infraestructuras), le cuesta al Estado, a San Marcos mantener a los miembros del Cuadro Administrativo ¿Y los resultados? La respuesta está plasmada en la situación actual de San Marcos.



Los gestores de la Universidad están en la obligación de mostrar permanentemente las “cuentas claras” y el Perú debe saber cuánto cuesta mantener a las autoridades que la administran; empero, como no hay una cultura de transparencia, los asuntos relacionados al dinero, a las remuneraciones y a las subvenciones económicas son asuntos “secretos de Estado” y deben guardarse bajo siete llaves.



2. San Marcos a la deriva, sin planes a mediano y largo plazo



La gestión universitaria es inevitablemente arcaica, corrupta y mediocrática si se pretende administrar a la Universidad sin planificación. Administrar sin planes es dar puntadas sin hilo.



En la longeva gestión de San Marcos hay un mal endémico: se actúa por actuar. No hay una cultura institucional planificadora a mediano y largo plazo. Se administra a la deriva, sin norte, sin un sistema de planes, espontánea y aleatoriamente. Se gestiona a la Universidad con una visión cortoplacista, utilitarista, pragmática y ganancial. Se administra a la Universidad según “soplen los vientos”, a tono del vaivén de los intereses de grupos en el poder. Se administra sólo la crisis, la coyuntura; más no el desarrollo institucional a mediano y largo alcance. Se administra a la Universidad sin tener la perspectiva del camino a andar de aquí a 5, 10, 15, 20, 30 años. Incluso, paradójicamente, las “autoridades” responsables de administrar a la Universidad sostienen que “los planes no sirven” y actúan con esa idea. Es decir, en la gestión de San Marcos se vulnera un principio elemental que dice: “no hay Administración sin planeamiento”, “no hay accionar sin el previo pensamiento”.



¡Es falso!, sí tenemos nuestros planes estratégicos, dirán los administradores de San Marcos. Efectivamente. San Marcos tiene su Plan Estratégico Institucional que en estos momentos, por ejemplo, está en la página Web de la Universidad. También indican que está en elaboración el Plan 2011-2021. San Marcos tiene sus Planes, pero sus gestores no los usan, por consiguiente, no sirven.



El Plan Estratégico Institucional (PEI) de San Marcos es meramente formal, un ornamento, una perorata, una retórica, un ahíto tautológico, un simple cumplido, una parafernalia (cuesta mucho dinero elaborarlo); es un documento bienintencionado que contiene una relación de buenos deseos. Como tal el PEI está ahí, en los anaqueles, en los archivos, colgado en la red electrónica; pero sin uso. Está pintado. Las autoridades de San Marcos no cumplen ni una de sus propias palabras de cosas que dicen debe hacerse. Y en vez de conducir con discreción por el camino trazado en sus PEIs, las “autoridades” empujan a la Universidad por descaminos.



Lo que dicen con palabras en el PEI, los administradores de la Universidad borran con hechos. Entre lo dicho y el hecho hay un trecho abismal. Véase, por ejemplo, el PEI 2007-2011, se supone que todo lo que ahí se dicen ha sido implementado, controlado y tomado las acciones correctivas pertinentes; empero, absolutamente nada. Al parecer el Cuadro Administrativo de San Marcos (rector, vicerrectores, decanos, directores, jefes) ni siquiera se informaron de su existencia. La historia se repite: por ejemplo, no habiendo cumplido absolutamente nada en el PEI 2007-2011, ahora están elaborando el PEI 2011-2021 a costos altos. Y, así, nuevamente a las rutinas angurrientas en la administración de la Universidad.



Si San Marcos como institución no se administra de manera planificada, en las facultades la situación es exactamente igual, o peor. Incluso algunas de ellas tienen sus “planes” pero, no funcionan, no se ponen en práctica pese a algunos esfuerzos. Hasta la Facultad de Administración en la que se forman futuros administradores y gerentes, debiendo ser modelo de una buena gestión, paradójicamente, carece de un sistema de planes y si lo tiene están, al igual que otras, archivados sin que se cumpla una sola palabra y la Facultad marcha a la deriva y a tono con los intereses particulares de quienes la “gobiernan”. Para ellos, los planes no son importantes.



3. Las obsoletas estructuras organizacionales de San Marcos



Véase el organigrama de San Marcos en la página Web de la Universidad. Apreciamos que es una estructura compleja, monstruosa, pesada, burocrática, sobredimensionada, irracional, costosa y hasta clonada (porque es igual, cuál uniforme único, a la de cualquiera otra universidad estatal). En el caso de las facultades sus estructuras tienen las mismas características. Son, pues, estructuras obsoletas, propias de tiempos pasados.

Toda estructura organizacional parte de la cabeza. ¿Y cuál es en el caso de de San Marcos?: es la Asamblea Universitaria. Ésta hartamente probada que la Asamblea Universitaria no sirve, salvo para obstaculizar el desarrollo institucional y para la defensa de intereses de camarillas gestoras de la Universidad. Tanto no sirve que San Marcos marcha, felizmente, sin Asamblea Universitaria. Debiendo ser sustituida por el Consejo Universitario, ¿para qué debe mantenerse algo que no sirve?



El Rectorado es la Gerencia General de la Universidad y el rector, su gerente general. Tamaña responsabilidad –y el altísimo honor de ser rector de San Marcos- demanda formación, capacidades y talentos especiales en cuanto a la Administración, cualquiera fuera su profesión, por ser una función eminentemente administrativa, ejecutiva, gerencial y de gestión; pero, ante todo demanda que el rector posea una voluntad política inquebrantable para transformar a San Marcos en lucha permanente contra toda expresión de corrupción y mediocracia, para reivindicar el prestigio nacional e internacional así como para (re)posicionarla a mediano y largo plazo como la mejor universidad peruana y una de las mejores del orbe. Para ello San Marcos necesita un rector concordante con sus grandezas y no rectores que como el actual termine desprestigiándola, desacreditándola.



En el asunto de los vicerrectorados ¿Por qué San Marcos tiene que tener dos Vicerrectorados (Académico y de Investigación) si, al fin y al cabo, resultan siendo –dicho sin eufemismo- antros burocráticos? (Hay quienes plantean crear un tercer vicerrectorado; que Dios salve a San Marcos) ¿Por qué San Marcos debe tener dos vicerrectores y cuánto cuesta mantenerlos? ¿Cuáles son los resultados de sus gestiones?



¿Vicerrectorado “académico”? ¿Qué de académico tiene las funciones netamente administrativas relacionadas al Centro Preuniversitario, la Biblioteca Central y al Sistema Único de Matrícula (SUM)? Ninguno. Las dos primeras, por ejemplo, necesitan ser áreas descentralizadas y autónomas –aunque en la práctica han venido funcionando así-. El SUM es un área que por naturaleza corresponde al de la Dirección Administrativa de la Universidad. Siendo así, entonces ¿qué está haciendo sostenidamente el vicerrectorado “académico” con altos sueldos, infraestructuras, personal calificado, muebles y equipos, etc., para el verdadero y sostenido desarrollo académico de San Marcos? Absolutamente nada, pues, la calidad académica en la formación profesional tiene estructurales dificultades irresolutas.



¿Vicerrectorado de “investigación”? Crear este vicerrectorado ha traído como consecuencia no sólo la absoluta burocratización sino un serio retroceso institucional en cuanto a la Investigación Científica. Siendo así ¿qué está haciendo sostenidamente el vicerrectorado de “investigación” con altos sueldos, infraestructuras, personal calificado, muebles y equipos, etc.,para el verdadero desarrollo de la Investigación Científica? Absolutamente nada, pues, la Investigación Científica en San Marcos tiene estructurales dificultades irresolutas. San Marcos marchaba mejor en el tema de las investigaciones con el otrora Consejo Superior de Investigaciones.

Estas ingratas experiencias justifican el planteamiento de que en San Marcos no deben existir vicerrectorados como áreas funcionales. Debe existir solo el cargo honorífico de Vicerrector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (altísimo honor tan igual como el del rector) que formando parte del rectorado, debe suplir las ausencias temporales del rector o actuar en su representación y colaborar con él en la gerencia eficiente y proba de la Universidad.



Por otro lado, la estructura organizacional de cada una de las facultades de San Marcos está igual o peor que la de la organización central. Todas las facultades tienen -cual camisa de fuerza y al estilo medieval- las mismas estructuras. Esta situación es irracional.



El Consejo de Facultad, máximo órgano de gobierno de las facultades, no necesariamente cumplen su rol que por naturaleza le corresponde: establecer las grandes políticas estratégicas para el desarrollo de la Facultad y fiscalizar su gestión transparente y eficiente. Por el contrario el Consejo de Facultad, constituye, más bien, una instancia de “manejo político” al servicio casi siempre de quienes están en el poder o, tanto mejor (para ellos), si los mismos Consejeros son, al mismo tiempo, Directores. Hay casos en que todos los Consejeros son, a la vez, Directores; condición suficiente para que la corrupción y la mediocracia campeen irremediablemente. Es importante para el desarrollo de San Marcos reivindicar el rol de los Consejos de Facultad para garantizar una gestión eficiente y proba y, entre otras cosas, resulta necesario establecer mecanismos que posibilite el incremento sustancial de las dietas que corresponda a la alta responsabilidad de los Consejeros para su dedicación exclusiva al órgano colegiado.



Por otra parte, la existencia de las áreas administrativas denominadas “Dirección Académica” y “Departamento Académico” en las facultades obedece a criterios organizacionales anacrónicos y “departamentalistas” propios de tiempos pasados y obstaculizan la buena y transparente gestión de la Facultad. La mal llamada “Dirección Académica” no tiene nada de “académica” en razón a que sus funciones (Matrícula, Registros, Biblioteca) son eminentemente de carácter administrativo y, por consiguiente, tales funciones corresponden a la Dirección Administrativa, área a la que es necesario fortalecer. El denominado “Departamento Académico”, cuya mantención le cuesta muy caro a cada Facultad pero no ofrece aportes sustantivos al desarrollo de la Universidad; más aún lo entorpece, pues, “coordina” (o impone) horarios y docentes sólo cada vez que inicia un nuevo Ciclo académico.



No deja de ser importante el referirse al hecho de que en el modelo tradicional de organización que prevalece en las facultades, la Unidad de Postgrado tiene carácter de extraterritorialidad o de “mini Facultad” burocratizada con decisiones académicas y administrativas propias que hasta tiene su área “académica” y su área “administrativa”.



4. Las excesivas facultades, primacía de cantidad sobre la calidad en San Marcos

20 facultades y 20 decanos tiene San Marcos. Es excesivo en términos cualitativos. Hay aspiraciones de crear más facultades o más escuelas (que Dios salve a San Marcos). En vez de tener decenas de facultades, San Marcos debía tener pocas pero grandes y prestigiadas. San Marcos es grande no tanto por la cantidad de facultades o de las carreras profesionales o de los programas de postgrado o por la cantidad de decanos; San Marcos es grande –será más grande aún- por la calidad, trascendencia y repercusión de sus facultades, de sus decanos, de sus carreras y de sus estudios de postgrado.



Importante acierto ha sido de quienes establecieron en San Marcos cinco grandes Áreas que agrupa a las 20 facultades. Cinco Áreas que debían convertirse en 5 grandes facultades grandes y trascendentales: Área Económico-empresariales (Administración, Contabilidad, Economía); Ciencias Básicas (Biología, Física, Matemáticas); Ciencias de la Salud (Medicina Humana, Farmacia y Bioquímica, Odontología, Veterinaria, Psicología); Ingenierías (Química, Geología-Minas, Electrónica, Sistemas, Industriales); Humanidades (Letras, Derecho, Educación, Sociales). En vez de 20 facultades pequeñitas, debía haber 5. En vez de 20 decanos, la mayoría de ellos intrascendentes, en el anonimato y sin talentos para la gestión, debía haber 5; pero de los buenos, grandes, trascedentes, gerentes, líderes.



Por otra parte, como no existe ninguna investigación acerca del nivel de empleabilidad de los egresados de San Marcos que debiera señalar, entre otras cosas, cuáles facultades y/o carreras profesionales debía ser relanzadas y cuáles eventualmente ser anuladas, tampoco en San Marcos existe la reconversión de las carreras profesionales según las demandas y necesidades del proceso de desarrollo nacional.



5. La antidemocracia en el sistema electoral de San Marcos



El sistema electoral de San Marcos es enteramente antidemocrático. Posibilita que una absoluta “minoría” ejerza el poder sobre la absoluta mayoría. El rector, por ejemplo, es elegido por cien “representantes” (minoría absoluta) miembros de la Asamblea Universitaria de entre docentes y estudiantes. El resto, es decir 41 mil sanmarquinos (30 mil estudiantes de pregrado, 5 mil de postgrado, 3,060 docentes y 3,341 administrativos) que son la absoluta Mayoría, sólo quedan mirando las decisiones que una insignificante minoría adopta, sin poder hacer nada. ¿Qué tipo de democracia es ésa?



La absoluta minoría de la Asamblea Universitaria que “elige” al rector y vicerrectores para que gobiernen a San Marcos, lo hacen –por regla general- no con la cabeza, o pensando en hacer grande a San Marcos; sino los votos se emiten con el corazón, con el hígado, por la plata, por los cargos o pensando cada quien en hacerse grande ¿Y el desarrollo de San Marcos?, eso, puede esperar (y para siempre) porque primero están ellos y sus intereses.



En cada una de las facultades de San Marcos los ritos antidemocráticos están presentes. 20 miembros del Consejo de Facultad, tras mangoneos politiqueros de pacotilla tejidos alrededor de intereses de grupo y en “representación” de centenares de docentes, miles de estudiantes y de administrativos, “eligen” al decano. Así, creada las condiciones para la proliferación de la corrupción y la mediocracia, las facultades son administradas según los intereses de grupos ¿Y el desarrollo de la Facultad?, eso, puede esperar (y para siempre) porque primero están ellos y sus intereses.



La reivindicación de la verdadera democracia en San Marcos pasa por las elecciones secretas y universales de las autoridades en las que todos los estudiantes, docentes, egresados y administrativos de la Universidad expresen voluntades a través de sus votos por planchas. Cada plancha integrada por los cargos de Rector, Vicerrector, Director del Consejo Superior de Investigaciones, Director de la Escuela de Posgrado y Director General de Administración. En el caso de la facultades, cada plancha integrada por los cargos de Decano, Director del Área Investigaciones, Director de la Unidad de Postgrado, Directores de las Escuelas y Director Administrativo; sometidas a la voluntad mayoritaria; ésa es la democracia base para promover el desarrollo de San Marcos.



6. La gestión financiera de la pobreza en San Marcos



San Marcos es la universidad pública que más presupuesto recibe de parte del Estado en el Perú. Según CAD (Ciudadanos al Día), el aporte del Estado se incrementó en 41% y para el año 2010 aportó 295 millones, monto que es normalmente el 60% del presupuesto total de San Marcos y el 40% restante proviene de los recursos directamente recaudados. No hay informaciones oficiales sobre el detallado manejo económico de San Marcos del año 2010, lo que corrobora que la gestión financiera en San Marcos, sobre todo en cuanto a gastos y subvenciones, es secreto de Estado, guardado bajo siete llaves. Es que el manejo económico de la Universidad, por regla general, no es transparente; es oscurantista.



Oficialmente (y de manera lacónica) se informa que el Presupuesto de San Marcos para el año 2009 fue de 303 millones de nuevos soles (no hay cifras del 2010). Ese Presupuesto estuvo conformado por el aporte del Estado por 166 millones (“recursos ordinarios”), 135 millones “recursos directamente recaudados” y donaciones por 2 millones de nuevos soles. La composición del Presupuesto de San Marcos, normalmente es para Gastos corrientes 93% y apenas el 07% para gastos de Capital (inversiones).



San Marcos, sin embargo, es una Universidad de monumentales riquezas actuales y potenciales. Es la Universidad que más dinero recibe de parte del Estado –y debe recibir más- y la que puede generar ingentes recursos propios a través de empresas parauniversitarias de creación de bienes y servicios, consultorios, clínicas, estadio, hospitales, convenios, vinculaciones, estudios de postgrado y de otros servicios. San Marcos es también la Universidad que más posibilidades tiene para la cooperación internacional; pero, no se echa mano a ella.



En tales condiciones una nueva gestión de San Marcos tiene la responsabilidad y suficientes condiciones para incrementar notablemente sus presupuestos y orientarlos hacia el desarrollo sostenido de la Universidad. En las actuales condiciones de gestión, empero, no se trata de incrementar rentas, se trata primero de cambiar el modelo de gestión de la Universidad. Aun cuando sus rentas, por ensalmo, se incrementaran al triple, la situación de San Marcos sería igual, o peor, si se mantiene incólume el tipo de gestión actual.



7. San Marcos con pies de plomo en el sistema de gestión documentaria



San Marcos tiene miles de procedimientos administrativos expresados en trámites documentarios de carácter interno y externo. Estos procedimientos hacen uso de una impresionante cantidad de formularios y diversidad de documentos. San Marcos cada año gasta una enorme cantidad de dinero en la gestión de trámites, en papeleos, en formularios.



Sin embargo, el sistema de procedimientos administrativos (trámites documentarios) en San Marcos, a imagen y semejanza de su modelo de gestión, resulta siendo extraordinariamente burocrático, pesado, engorroso, complejo, irracional, costoso; y se gestiona a la antigua usanza. Mientras que otras universidades han modernizado su sistema de gestión de procedimientos (internos y externos), San Marcos sigue “tramitando” como hace un siglo. Hasta existe réplicas de lo que antes se denominaba “papel sellado” –hoy se denomina FUT- y que se exige para iniciar un trámite.



Es que a San Marcos –paradójicamente- pese a su grandeza no llega aún ni siquiera el espíritu de la Ley de Simplificación Administrativa (1989) que establecía que a través de procesos de Simplificación de Procedimientos Administrativos basados en los principios de presunción de veracidad, celeridad, simplicidad, economía y racionalidad, cuya aplicación permitiría lograr una administración simplificada y eficiente de la Universidad ¿Qué es el TUPA? No es sino una simple relación de irracionales trámites con sus precios, cuando debía ser un documento en el que estén plasmados procedimientos debidamente simplificados y racionalizados.



En el caso de los formularios –San Marcos tiene miles que significan altísimos costos-, por sus irracionales características en cuanto a su diseño y uso, se requiere un proceso institucional de Racionalización de Formularios. El sistema de archivos administrativos de la Universidad (Archivo Central, archivos activos y el archivo pasivo) resultan no sólo anacrónicos sino absolutamente desorganizados e ineficientes. En las Facultades, por regla general, es inexistente la organización y administración de archivos en términos que los tiempos actuales exigen y el caos documentario generalizado demanda un pronto proceso de reorganización documentaria y de archivos de la Universidad.

Fuente: Libro SAN MARCOS, verdades incómodas

miércoles, 1 de junio de 2011

Nuevo Rector de San Marcos

ELIGEN AL DR. PEDRO COTILLO ZEGARRA COMO RECTOR DE SAN MARCOS


El Dr. Pedro Cotillo Zegarra, quien viene ininterrumpidamente manejando los destinos de San Marcos desde 1991 (tres veces Decano, dos veces Presidente de Admisión, vicerrector Académico, asesor), es partícipe y responsable de la situación actual de San Marcos, sobre todo, de este último lustro al formar parte del peor gobierno universitario presidido por el Dr. Luis Izquierdo en el que, el Dr. Cotillo como decano y como jefe de Admisión, nunca dijo ni hizo nada para evitar que San Marcos echara camino hacia su entropía institucional (*). La asunción plena de responsabilidades por el estado deplorable en que se encuentra la Universidad emblemática del Perú a causa de la desacertada gestión de San Marcos, siendo el Dr. Cotillo uno de sus artífices, habría significado un merecido y reparador descanso después de dos décadas de asumir cargos y la institución otorgársele las gracias por los servicios prestados.

Sin embargo, el Dr. Pedro Cotillo Zegarra, acaba de ser elegido como el nuevo rector de San Marcos (2011-2016) con una impresionante votación de 80 votos de un total de 113. El Dr. Pedro Cotillo Zegarra es, por consiguiente, un legítimo rector en el contexto de la actual cultura y legislación electoral universitaria que es, a todas luces, absolutamente antidemocrática (80 asambleístas eligen al rector y los 40 mil sanmarquinos no tenemos ni voz ni voto para elegir a quien ha de gobernar a la Universidad ¡vaya democracia!). No obstante, precisa reconocerle, felicitarle y augurarle éxitos al Dr. Pedro Cotillo Zegarra como el nuevo rector de San Marcos.

El Dr. Pedro Cotillo Zegarra, rector de San Marcos, encuentra hoy a la Universidad inmersa en graves problemas que, empero, no sabemos cómo va a encarar y hacia adónde va a conducirla durante los próximos 5 años ¿Algún miembro de la Asamblea Universitaria sabe qué piensa el Dr. Cotillo acerca de San Marcos y cómo va a administrarla? Ninguno ¿Entonces cómo y porqué eligen como rector? ¿Qué intereses se impusieron? ¿Algún sanmarquino sabe? Nada de nada. No sólo la comunidad universitaria no sabemos qué va hacer el rector Cotillo para solucionar los grandes problemas que aquejan al Alma Mater del Perú, sino lo peor, se intuye que él mismo no sepa exacta y claramente, porque nunca lo ha anunciado. Aun cuando lo supiera de nada le sirve por cuanto él mismo tampoco sabe quiénes integrarán su equipo humano de gobierno debido a que, por ejemplo, no se ha elegido aún a los vicerrectores que resultará de una serie de “negociaciones” y de ritos en la repartija de cargos. Es decir en San Marcos, a vista de todo el país y de todos los sanmarquinos, el continuismo de usanzas arcaicas está vigente y en tales condiciones es más probable que San Marcos marche inexorablemente hacia su colapso institucional. Nos resistimos a creer que así sea. Mucha falta hace una verdadera democracia en la que la elección del rector sea por listas y por voto universal ponderado de docentes y estudiantes; así, votaríamos no sólo por personas (necesariamente) sino, lo que es más importante, por planes, programas y equipos humanos idóneos.

Empero, otorguémosle la ventaja de la duda al señor Rector de San Marcos para mantenernos en la esperanza de que las cosas cambiarán sostenidamente. Asumamos que el Dr. Cotillo, además de su experiencia en la gestión universitaria, trae consigo la plena voluntad y capacidad para hacer de su gobierno el punto de quiebre para la más grande universidad del Perú en lucha permanente contra toda expresión de corrupción y mediocracia, como condición indispensable para convertir a San Marcos, a mediano y largo plazo, en la primera universidad del país y una de las mejores de América Latina.

También la tarea institucional de la reconstrucción de San Marcos, espera mucho de las organizaciones establecidas en San Marcos que, aunque no lo han dicho aún, tengan acaso una distinta visión estratégica de San Marcos y tengan la misión de cómo transformarla. Acuerdo Institucional, Unidos por San Marcos, Mov. por la Sanmarquinidad, Convergencia; por citar algunas gravitantes en la vida sanmarquina, tienen la gran responsabilidad de unificar criterios y esfuerzos para el desarrollo sostenido de la Universidad y estar vigilantes de la marcha institucional.

Señor Rector, resultaría alentador para San Marcos y para el país si Ud. se dirigiera hoy mismo a la comunidad universitaria y a la opinión nacional haciendo saber lo que Ud. piensa de San Marcos y hacia dónde conducirá a la Decana de América en los próximos 5 años. Decir, por ejemplo, “mi compromiso es de trabajar de la mejor manera para que la Decana de América continúe cumpliendo sus objetivos de formar profesionales de calidad, generar conocimiento mediante la investigación científica y contribuir a la sociedad con la ejecución de proyectos sociales”, no es ni promisorio, ni alentador.

Alas al viento, señor Rector de San Marcos.

Ciudad Universitaria de San Marcos, 31 de mayo del 2011
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(*) Sobre la situación actual de San Marcos, véase Reportaje a San Marcos I, II, III, IV y V en: http://www.universidaddemocraciaydesarrollo.blogspot.com/ y en el libro San Marcos, verdades incómodas

domingo, 29 de mayo de 2011

ELECCIÓN DEL RECTOR DE SAN MARCOS

LA ELECCIÓN DEL RECTOR DE SAN MARCOS DEBE POSTERGARSE


Evitemos el vergonzante continuismo en la Administración de la Universidad emblemática del Perú. Contribuyamos a la reconstrucción de San Marcos con un nuevo modelo de GESTIÓN UNIVERSITARIA.

Exijamos la promulgación de la “Ley que democratiza las elecciones de las autoridades de la universidad peruana” que garantice que el Rector de San Marcos sea elegido en “votación por lista, universal, transparente, obligatoria, directa, secreta y ponderada de todos los docentes y estudiantes de la Universidad”.

No más a las tradicionales “misas negras”, negociaciones, ni a los cubiliteos de los miembros de la Asamblea Universitaria para “elegir” al Rector y para la repartija de cargos.

Es extraordinariamente impresionante que los sanmarquinos, a escasas horas de la “elección” al nuevo Rector, no sepamos quienes son los rectorables. ¿Cotillo?, ¿Wong?, ¿Cachay?, ¿Peña?, ¿Marrou?, ¿Barriga? -de quienes ya sabemos cómo (mal)administran a la Universidad al estilo Izquierdo-; o, ¿Shady?, ¿Martos?, ¿San Martín?, ¿Macera?, ¿Lévano?, ¿Piscoya?, ¿Cuáles son sus planes de gobierno? ¿Quiénes son sus candidatos a vicerrectores?, ¿Cómo piensan hacer de San Marcos para convertirla –a mediano y largo plazo- en la primera universidad del Perú y una de las mejores de Latinoamérica? Nada de Nada. Y ¿Acuerdo Institucional?, ¿Letras y Números?, ¿Convergencia?: mutis; o están ocupados en las “negociaciones”. A la usanza papal, los 30 mil estudiantes, 4 mil docentes, 3 mil administrativos y el país entero, estamos esperando que el lunes 30 de mayo haya “humo blanco” anunciando que “tenemos rector” y las cosas sigan igual (y peor) en San Marcos. No a otro lustro perdido para San Marcos.

Solicitamos a los señores Miembros de la Asamblea Universitaria suspender la elección del Rector hasta que la comunidad universitaria de San Marcos tenga conocimiento de quiénes son los que pretenden administrar a la Universidad en los próximo 5 años y cómo lo harán.

Ciudad Universitaria de San Marcos, 27 de mayo del 2011




martes, 24 de mayo de 2011

REPORTAJE A SAN MARCOS - V PARTE

HOMENAJE A LOS 460 AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL DE SAN MARCOS


Las anteriores partes de Reportaje a San Marcos, véase en:




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SAN MARCOS, verdades incómodas

Por Nemesio Espinoza Herrera

(Continuación del anterior Eje Nº 1)

EJE Nº 2

LA FORMACIÓN PROFESIONAL EN SAN MARCOS

Si los argumentos esgrimidos en las anteriores entregas respecto al serio retroceso de la Investigación Científica en San Marcos son ciertos, entonces podemos -por simple deducción lógica- afirmar categóricamente que la formación profesional en San Marcos, por decir lo menos, no es buena. Y no puede ser buena aunque quisiéramos, por varias razones.



¿Cómo puede haber una buena formación profesional de los sanmarquinos si la Investigación Científica no es labor prioritaria, y más aún, si no se basa en ella? La buena formación profesional tiene que estar fundada necesariamente en la Investigación Científica, no sólo en unas cuantas facultades, sino absolutamente en todas, sin excepción alguna. He ahí la llave de San Marcos para su reivindicación. Sin Investigación Científica no hay –no puede haber- una buena formación profesional.



San Marcos no tiene una buena formación profesional no sólo porque no está de la mano con las investigaciones científicas, sino porque las autoridades de la Universidad también actúan para que el proceso de formación profesional se efectúe a la antigua usanza, como hace siglos; y no hacen nada para cambiarlo y adecuarlo a las necesidades de los nuevos tiempos.

En razón del argumento anterior ¿Cómo puede haber una buena formación profesional de los sanmarquinos si, por ejemplo, aún permanece vigente con vigor metodologías arcaicas de “enseñanza-aprendizaje”? ¿Cómo puede haber una buena formación profesional si se admiten (con sistemas tradicionales de admisión) a estudiantes no necesariamente con vocación para el riguroso trabajo universitario? ¿Cómo puede haber una buena formación profesional si subsisten vetustas prácticas y costumbres en la concepción y ejecución de “estructuras curriculares” anacrónicas y propias de tiempo idos?



El cuestionamiento a la calidad de la formación profesional en San Marcos, admite otras interrogantes más: ¿Cómo puede haber una buena formación profesional si los catedráticos no investigan, empero, “enseñan” y “forman” profesionales? ¿Cómo puede haber una buena formación profesional “entre cuatro paredes” cuando la Universidad no está efectivamente vinculada a la comunidad nacional e internacional? ¿Cómo puede haber una buena formación profesional si no se tiene en cuenta las vocaciones ¿Cómo puede haber una buena formación profesional si en la gestión de la Universidad así como en la de las facultades prevalece la corrupción y la mediocracia? Hay, entonces, serias preocupaciones en San Marcos en el tema de la formación de profesionales.



¿Qué significa, esencialmente, la buena formación profesional? Significa entregar a la sociedad nacional e internacional profesionales de nuevo tipo, vale decir, profesionales que no sean clonados para el desempleo y/o subempleo, sino capaces de crear empresas, empleos y riquezas; es decir, la buena formación profesional significa dotar a la sociedad profesionales premunidos con adecuados niveles de empleabilidad y emprendedurismo, con actitudes (y aptitudes) científicas que solucionen problemas de hoy.



Una buena formación profesional significa ofrecer a la sociedad profesionales (intelectuales, científicos, artistas, poetas, escritores, filósofos, médicos, ingenieros, gerentes, etc.) con plenas capacidades para participar efectivamente en el proceso de desarrollo sostenido y sostenible del Perú. En suma, la buena formación profesional significa ofrecer a la sociedad de profesionales que sean solución para el país, en vez de que resulten siendo un problema. El desempleo y el subempleo profesional es un gran problema para la sociedad.


Principales asuntos relacionados a la Formación Profesional en San Marcos


1. El desempleo y subempleo profesional como indicador de las deficiencias en la formación profesional en San Marcos



El mejor indicador para medir la buena calidad en la formación profesional es saber qué están haciendo, cómo y dónde están los egresados sanmarquinos. A ciencia cierta no sabemos cuán mal -o cuán bien- es la formación profesional en San Marcos porque no existen estudios ni investigaciones de rigor científico que establezcan los niveles del desempleo y del subempleo profesional existentes. Por indicios inferimos que son alarmantes. Urge la ejecución de un proyecto de investigación científica al respecto.



2. La primacía de la vetusta metodología “enseñanza-aprendizaje” en San Marcos



El mundo ha cambiado tanto en estas últimas décadas que todo está cuestionado en la Universidad, especialmente en cuanto a la formación profesional. Uno de los cuestionamientos es la vigencia de la vetusta metodología de la “enseñanza aprendizaje”. Esta arcaica metodología “académica” es, entre otras cosas, eminentemente memorística, dogmática, librística y de “entre cuatro paredes”; en cuyo contexto, el profesor “dicta clases” y “enseña” y el alumno hace apuntes y “aprende”. En tales condiciones es imposible lograr la calidad en la formación profesional.



Inclusive hoy, en San Marcos, los exámenes (orales, escritos, sustitutorios) que son apéndices de la medieval metodología “enseñanza-aprendizaje”, aún se efectúan en las mismas maneras y formas como en los tiempos pasados; y resultan hasta estupidizantes porque siendo memorísticos, hasta el plagio –miseria humana en la universidad- tiene su impune e inmune presencia.



Los tiempos actuales, por el contrario, exigen nuevas metodologías para la buena formación profesional. Exigen, por ejemplo, metodologías conducentes a la construcción de conocimientos basadas en la Investigación Científica, estrechamente vinculadas a la práctica, de tal modo que en lugar de “enseñar” o “transmitir” conocimientos existentes –que la Internet, por ejemplo, ofrece con creces- brinde a los futuros profesionales mecanismos académicos, pedagógicos y científicos para resolver problemas, crear empleos, riquezas, hacer inventos, etc., sobre la base de los conocimientos propios de las sociedades globalizadas.



Un proverbio chino reza: “Dime algo y lo olvidaré; muéstrame algo y lo recordaré; hazme partícipe de algo y entonces aprenderé”. La filosofía de la denominada metodología “aprender haciendo” es, por citar un ejemplo, distinta a la de la “enseñanza aprendizaje” que en San Marcos debía promoverse a la par con otras metodologías modernas.



Además, las ortodoxas metodologías de “enseñanza-aprendizaje” promueven actividades académicas única y exclusivamente en aulas, “entre cuatro paredes”; en cambio las metodologías de construcción y aplicación de conocimientos las aulas son accesorias para debates de teorías, talleres, conferencias; pues, la formación profesional -al basarse principalmente en la práctica y en la Investigación Científica- se realiza en los laboratorios, en las empresas y en las instituciones a las que la Universidad y las facultades están -deben estar- vinculadas necesariamente.



3. La vigencia de un arcaico sistema de Admisión a San Marcos



Cada año ingresan a San Marcos alrededor de 5 mil egresados de secundaria en dos procesos de “examen de admisión” (hasta en Huaral). Los gestores de la Universidad han hecho que el proceso de “admisión” a San Marcos, en general, sea similar como hace un siglo. No garantiza necesariamente el ingreso de estudiantes de calidad.



Los tradicionales ritos estereotipados que se celebran en cada proceso de admisión, empero, no garantizan necesariamente que los admitidos tengan: 1) vocación para ser universitario; pues, cualquiera no puede ser tal, y 2) vocación para la “carrera” profesional que van a emprender. Lo importante es avalar que a San Marcos ingresen estudiantes de calidad, pues, se necesita garantías para formar buenos profesionales.



Un sistema de admisión que no garantice el ingreso de estudiantes con vocaciones probadas y que, por el contrario, sean admitidos ora por su suerte, ora porque no tienen dónde estar –la universidad vista como válvula de escape del desempleo juvenil-, ora por ocuparse en algo, etc.; es un sistema conducente a garantizar deserciones, frustraciones prematuras, mediocridades y egresados inermes para el desempleo. Con el sistema vigente de ingreso a la Universidad cualquiera –con ciertas habilidades y hasta por la buena suerte- puede ser admitido; pero, no garantiza necesariamente incorporar a un estudiante sanmarquino de calidad, por consiguiente, no garantiza tener un futuro eximio profesional.



Ser estudiante sanmarquino de calidad significa, ante todo, vocación para el rigor del trabajo universitario y debe ser por antonomasia investigador, lector empedernido, estudioso, con capacidades de análisis y de discernimientos, poseedor de habilidades en la redacción de sus interpretaciones, con dotes de inteligencia emocional, con innata actitud científica (búsqueda de la verdad). Ser estudiante sanmarquino de calidad significa, además, ser crítico, rebelde, innovador, emprendedor y con sensibilidad social y política (no al nefasto y trastocado concepto de estudiante “apolítico”).



Ser estudiante sanmarquino de calidad significa también probada vocación por la profesión escogida. El estudiante que estudia Derecho en San Marcos porque de verdad tiene vocación para ser buen abogado, el que estudia Medicina porque de verdad quiere (y puede) ser un excelente médico, el que estudia Literatura porque desea (y debe) ser un escritor eximio, el que estudia Administración porque de verdad quiere ser gerente, empresario; el que estudia Sociología porque de verdad desea ser un sociólogo competente.



En realidad los procesos de “admisión” en las universidades peruanas son ortodoxos e irracionales propias de un modelo educativo en crisis y asimétricos a los tiempos actuales; pero, no por eso San Marcos tenga que hacer lo mismo cada año, cada década. San Marcos, la Universidad emblemática del Perú, tiene que (re)pensar y crear un nuevo modelo de Admisión, totalmente distinto al actual, porque se trata de admitir a San Marcos estudiantes de calidad para dotar a la sociedad nacional e internacional de profesionales de calidad.



4. La masificación estudiantil en San Marcos



La masificación estudiantil inmersa en modelos arcaicos de formación profesional de múltiples carencias y sin necesariamente estar basadas en las vocaciones, conlleva inexorablemente a la mediocridad en la formación profesional.



San Marcos tiene actualmente un promedio de 28 mil estudiantes en pregrado (y 5 mil en postgrado). No es necesariamente excesiva teniendo en cuenta la grandiosidad de la Universidad. Empero, sus aulas, por ejemplo, están diseñadas –a la usanza de una universidad tradicional- para un centenar de estudiantes. Cuando en un salón de San Marcos un profesor “dicta clases” para 50, 70, 100, 120 alumnos, la Universidad está excesivamente masificada y es imposible lograr calidad académica en la formación profesional. En tales condiciones la mediocridad es inevitable.



El promedio ideal de alumnos en pregrado por aula es 25, en postgrado 12. No es que San Marcos tenga que disminuir la cantidad de estudiantes –inclusive debía duplicar-, sino que sus infraestructuras académicas requieren ser reestructuradas. Es mejor tener cuatro aulas con capacidad para 25 alumnos cada una que un salón inmenso para un centenar de estudiantes. No es que se tenga la necesidad de más profesores, pues en San Marcos la cantidad de ellos es suficiente; lo que se necesita es un replanteamiento total, radical –en términos de reingeniería- de metodologías, de ritos, de prácticas, de currículos, de tiempos, etcétera.



5. Las obsoletas estructuras curriculares en San Marcos



No puede haber calidad en la formación profesional si en la Universidad no existe su buen cimiento que son las estructuras curriculares. En las facultades de San Marcos, los planes curriculares –por regla general- son tradicionales y, por consiguiente, obsoletos; por varias razones, pero principalmente por tres:



1) Los planes de estudios no están basados en una rigurosa y permanente planificación educativa-curricular concordantes con las realidades nacionales y mundiales, tampoco están conexos con las políticas institucionales de la Universidad relacionadas a la calidad académica en la formación profesional, pues, son inexistentes.



2) Los planes curriculares en la Universidad carecen de Líneas troncales formativas y pedagógicas en tres asuntos hoy necesariamente considerados como transversales en el proceso de la formación profesional: A) La enseñanza de la Ciencia así como la formación de investigadores científicos, B) La formación de empresarios así como la formación en Administración; y, C) La enseñanza de la Cultura universal y de humanidades. (Está probado que los egresados –o los mismos estudiantes universitarios- resultan siendo “analfabetos” en cuanto a la cultura universal; y, así, pretenden ser profesionales competentes).



3) Las estructuras curriculares están basadas principalmente en la filosofía de las arcaicas metodologías de “enseñanza-aprendizaje”, de la “enseñanza” entre las “cuatro paredes”, pues, no existe verdaderas vinculaciones con la sociedad nacional e internacional.



Por el contrario, el asunto de los currículos de la formación profesional están basados en “creaciones heroicas” coyunturales y aisladas de iniciativas particulares y, por eso mismo, con muchas limitaciones que no pueden conducir sino a estructuras curriculares zurcidas y facilistas (por ejemplo, eso de quitar un curso y en su lugar poner otro; eso de cambiar nombre a los cursos más no a contenidos), que imposibilitan lograr calidad académica formativa y promueven la mediocridad. El tema de los planes curriculares es un asunto de Política Institucional de la Universidad por cambiar el estado actual de las deficiencias en la formación profesional no es un asunto de algún sabihondo iluminado o de una u otra Facultad aislada.



6. Los catedráticos y la formación profesional en San Marcos



El docente es la pieza clave en el asunto de la buena formación profesional. El catedrático -más allá del simple concepto de profesor universitario- es, ante todo, un pedagogo por antonomasia y por vocación, con grados académicos de magíster y de doctor.



Formar buenos profesionales, que implica formar nuevas mentalidades, es, ante todo, un asunto de pedagogía universitaria, más que el dominio disciplinar del docente. El contador, el administrador, el ingeniero, el médico, el abogado, el sociólogo, el escritor, etc. que funge de catedrático deja de ser tal en las aulas y se convierte necesariamente en un pedagogo. Los más de tres mil profesores de San Marcos son, por antonomasia y por vocación, pedagogos o dejan de ser catedráticos.



Empero, ¿cuál es la realidad en San Marcos? La realidad es que la pedagogía en general y la pedagogía universitaria en particular no forman parte de la docencia universitaria. Debiendo ser necesariamente pedagogos, los docentes de San Marcos no lo son ¿Cuántos profesores de San Marcos tienen, realmente, vocación pedagógica? ¿Cuántos de ellos han sido admitidos a la docencia -como tiene que ser-, sobre la base de su vocación por la pedagogía? ¿Cuántos tienen formación, capacitación y/o perfeccionamiento en pedagogía universitaria? ¿Cuántos son conscientes que al entrar al aula son pedagogos? ¿Cuántos realmente se comportan como tales? Aunque no existen estudios ni investigaciones al respecto, por indicios se puede deducir que en San Marcos la formación profesional no va de la mano con la pedagogía universitaria. Por supuesto que hay eximios pedagogos sanmarquinos; pero, no es la regla, es la excepción.



La necesaria reestructuración de la formación profesional en San Marcos parte por establecer que el que va ha ser admitido como catedrático a San Marcos no sólo sea un investigador por vocación, sino también un pedagogo, y su admisión proceda por estar respaldado con certificaciones de formación, capacitación, perfeccionamiento y diplomaturas en pedagogía universitaria. Es más, en las evaluaciones periódicas a los docentes, hoy se hace perentoria la necesidad de la exigencia a los catedráticos para que respalden sus labores de docencia con tales certificaciones.



Todo esto demanda que San Marcos posea obligatoriamente en sus unidades de Postgrado programas de capacitación, especialización y/o de perfeccionamiento en pedagogía universitaria.



7. Inexistencia de vinculaciones de San Marcos para la buena formación profesional



En lo que corresponde al proceso de formación profesional, San Marcos es una universidad burbuja. Se encuentra de espalda a la sociedad nacional e internacional. “Forma” profesionales entre cuatro paredes y con libros. La teoría está absolutamente desliga de la práctica. Es como si al piloto de una aeronave lo formara sólo con teorías, con simuladores y lo sentara después en la cabina de mando para que vuele.



Millones de empresas, instituciones, organizaciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras, regionales y locales que debieran ser centros de formación profesional –además de laboratorios de investigaciones- para fundir la teoría con la práctica, empero, San Marcos no los toma en cuenta porque no tiene vinculaciones sostenidas y activas con ellas. Las facultades de San Marcos no tienen siquiera, de manera organizada, dónde pueden y deben hacer las “prácticas pre profesionales”, prácticas que se hacen al egresar, cuando debían hacerse desde el primer ciclo.



Si San Marcos estuviera vinculada de verdad con el Parque Industrial de Villa El Salvador y/o con el conglomerado empresarial de Gamarra -por citar solamente dos ejemplos-, significaría que la Universidad tiene miles de centros de formación profesional con todas sus millonarias infraestructuras donde estudiantes de ingenierías, Administración (Contabilidad, Economía), Medicina, Sociología, de Letras, etc., se formarían sostenidamente en sus carreras profesionales fusionando la teoría con la práctica.



Si a eso se sumara la vinculación con las grandes empresas e instituciones nacionales y transnacionales, con las organizaciones de los gobiernos nacional, regional y local, etc., estaría garantizada en gran parte la buena formación profesional pues los egresados sanmarquinos tendrían adecuados niveles de empleabilidad y de emprendedurismo y no engrosarían el ejército de profesionales sin empleo.



Ninguna facultad de San Marcos en los tiempos actuales puede justificar su existencia si no está vinculada de manera sostenida a empresas, instituciones y organizaciones de la sociedad nacional e internacional como parte de su estrategia en el proceso de la buena formación profesional en sus propios ámbitos, pues, hay la imperativa necesidad de garantizar que todas las asignaturas y las actividades de laboratorios y de prácticas, estén realizándose en las organizaciones a las que está afiliada.



Que cada facultad de San Marcos ofrezca la relación de organizaciones a las que están realmente vinculadas no sólo con fines de las prácticas profesionales o de servicios del graduando, sino a las que están sostenidamente vinculadas en todo el proceso integral de la formación profesional, desde el primer ciclo hasta el último ¿Cuántas hay? ¡Ninguna¡



8. Inexistencia de la formación en Administración y de empresarios como parte de la buena formación profesional en San Marcos



La Administración es, ante todo, una actividad humana para lograr resultados. Todos (hombres y mujeres), absolutamente todos, son administradores; sean profesionales o no, letrados o no. Persona que sabe administrar su economía, su hogar, su salud, su futuro, su tiempo; mejor aún, persona que sabe administrar una empresa, una institución; es la persona garantía de desarrollo. Por tal razón la Administración, sobre todo en la actualidad, debe ser enseñada en la sociedad para que todos sepamos administrar bien y así promover el desarrollo del país. (Inclusive es manifiesta la necesidad que en la secundaria se enseñe Administración así como se enseña Economía, Psicología).



Precisamente en el contexto del razonamiento anterior, se fundamenta la necesidad de que la Administración sea enseñada en todas, absolutamente en todas las facultades de la Universidad sin excepción alguna. Por una sencilla razón: es que un profesional no puede ser competente si no sabe administrar; y bien. El profesional tiene que administrar (y bien) el desarrollo de su profesión, tiene que administrar (y bien) empresas e instituciones propias de su profesión. Es así que en la Universidad la enseñanza de la Administración -al igual que la enseñanza de la Ciencia-, es un asunto transversal que ninguna facultad puede dejar tener en cuenta en la formación profesional.



Las nuevas estructuras curriculares en la formación profesional de todas las facultades, exigen la inclusión de la Línea troncal y estrategias pedagógicas de la formación en Administración desde el primer ciclo hasta el último a través de cursos, talleres, seminarios de Administración; pues, los tiempos actuales demandan que el médico, el ingeniero, el abogado, el contador, el poeta, el economista, el sociólogo, etc., sean también buenos administradores de sus profesiones, de sus empresas así como de las empresas e instituciones existentes vinculadas a su carrera profesional y, por con siguiente, deben también tener una buena formación en Administración. La diferencia sustantiva entre un profesional idóneo y otro mediocre, es que el primero sabe administrar; y bien.



Por otra parte, los tiempos actuales exigen también que los buenos profesionales de todas las especialidades sean, a la vez, empresarios. Por esta razón, la formación o la enseñanza del empresariado (o emprendedurismo) es, igualmente, una actividad transversal en el asunto de la formación profesional.



Esto quiere decir que todas las facultades de la Universidad, absolutamente todas, tienen la necesidad de una Línea curricular para la formación de empresarios, pues, el país necesita que médicos, ingenieros, abogados, administradores, contadores, poetas, economistas, sociólogos, etc., sean, a la vez, empresarios con capacidades y talentos para crear y administrar empresas en sus propias disciplinas profesionales y/o “explotar” sus profesiones empresarialmente. Así San Marcos ha de formar profesionales ya no como antaño para que busquen empleo (que no hay); sino para que creen empresas, empleos y riquezas que tanto necesita el Perú.



9. El “Vicerrectorado Académico”: irracionalidades y burocracias en San Marcos



Lo académico está directamente vinculado a la Formación Profesional. Por tal razón, aquí precisa algunas líneas sobre el denominado “Vicerrectorado Académico”.



El “Vicerrectorado Académico” actual no tiene nada de académico porque a él se le ha asignado funciones de coordinación de áreas eminentemente administrativas (Centro Preuniversitario, Sistema Único de Matrícula, Biblioteca Central) y se “apropia” de funciones que en todo caso corresponde al ámbito de las investigaciones (el denominado “Vicerrectorado Académico” dizque hace “divulgación científica”, difunde la producción intelectual de la comunidad universitaria y tiene programas de iniciación científica, de apoyo a publicaciones científicas). Así mismo indican que el Vicerrectorado Académico tiene programa de análisis curricular, de movilidad docente y estudiantil, de innovación en laboratorio de enseñanza, integración a la sociedad y empresa, etc.; pero, sólo hueras menciones sin decir ni una palabra sobre los resultados, porque simplemente no los hay en términos de sus contribuciones sostenidas al desarrollo institucional.



No obstante, el “Vicerrectorado Académico” es una burocracia pesada y costosa. Hay excesiva cantidad del personal en sus diversas unidades oficinescas. El “vicerrector académico” está rodeado de secretarias, asistentes, asesores, seguridad, protocolos, etc., convencido que todo eso corresponde al halo del vicerrector ¿Cuál es su contribución efectiva y sostenida al desarrollo académico de San Marcos? La respuesta está plasmada en la realidad actual de la Universidad que no logra resolver los grandes y serios problemas académicos y de formación profesional.



En suma, el “Vicerrectorado Académico” así como el denominado “Vicerrectorado de Investigación” se han convertido en pesados elefantes blancos (“Al rey le obsequiaron un elefante blanco para honrarlo, pero resultó una carga pesada y un estorbo”). Gran favor se hará a San Marcos si ambos “vicerrectorados” desaparecen, lo antes posible.

FUENTE: Libro

SAN MARCOS, verdades incómodas



(En la siguiente entrega: Eje Nº 3: La gestión de San Marcos)