La consistencia epistemológica de
las tesis doctorales en Administración
(Informe Técnico en Extenso CON/CON 2012,
presentado a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Código del proyecto: 120901031
Responsable: Dr. Nemesio Espinoza Herrera
Contiene: 15 páginas
Resumen
El objetivo del estudio es analizar
la consistencia epistemológica de las tesis doctorales presentadas en las
universidades públicas de Lima Metropolitana, especialmente relacionadas a las
universidades nacionales Mayor de San Marcos y Federico Villarreal.
La investigación establece que
las Tesis doctorales en Administración, presentadas y aprobadas en aquellas universidades que
tienen programas de Doctorado de Administración, no reúnen las condiciones
epistemológicas -por consiguiente, no reúne las condiciones científicas y
metodológicas-, ni filosóficas que toda tesis doctoral debe poseer. Así mismo, el estudio establece que las tesis
doctorales en Administración, por la razón expuesta, no contribuyen a la
ciencia, tecnología, innovación y reflexión filosófica en el ámbito de la Administración.
La investigación plantea la
necesidad de una reestructuración -en términos de reingeniería- de los
programas de Doctorado en Administración, especialmente en lo concerniente al replanteamiento
curricular con todo lo que significa una verdadera planificación y
reestructuración curricular. El estudio también plantea que mientras dura la
anteriormente referida etapa de la reestructuración, se suspenda la admisión a
los programas de doctorado en Administración.
Palabras clave: Tesis
doctorales - Epistemología – Estudios de Doctorado en Administración
Introducción
Los
estudios de Doctorado en Administración son programas eminentemente de
Investigación Científica y de reflexión filosófica en Administración, siendo su
producto final las Tesis doctorales, las mismas que deben reunir con rigor las
condiciones epistemológicas y de pensamiento filosófico. Los programas de
Doctorado en Administración forman doctores en Administración, quienes se
constituyen en la élite de la ciencia, tecnología, innovación y del pensamiento
filosófico en el ámbito de la Administración, absolutamente necesaria para el
desarrollo económico-social del país.
Siendo la ciencia, tecnología e innovación, así como el
pensamiento filosófico, factores determinantes para el proceso de desarrollo
del país en el contexto de un nuevo siglo y milenio, los estudios doctorales en
Administración adquieren trascendental importancia porque contribuyen –deben
contribuir- al avance de la ciencia y tecnología así como a la reflexión
filosófica, las que deben estar plasmadas en las Tesis doctorales.
Teniendo en cuenta la naturaleza del presente estudio, se ha
establecido como metodología principal de trabajo el análisis de la trascendencia
científica de las Tesis doctorales en Administración presentadas y aprobadas en
las referidas universidades. Para sus efectos se ha leído más de 20 Tesis
doctorales, cuya relación se encuentra más bajo.
Marco Teórico
Naturaleza de las Tesis
doctorales
Una
Tesis doctoral es –debe ser- de distinta naturaleza que la Tesis de una
Maestría y ésta distinta con la de pregrado. Grave y preocupante resulta el
hecho de que las Tesis de doctorado sean elaboradas (y sustentadas) con los
mismos estereotipos, mitos y ritos de una Tesis de Maestría, hasta de una tesis
de pregrado. En el proceso de la presenta investigación se encuentra que en las
universidades estudiadas las Tesis doctorales no se distinguen de las de
Maestría y, lo que es peor, ellas –las tesis doctorales- son similares a la de
pregrado. Las mismas universidades establecen esquemas sin distinguir lo que
son las tesis doctorales y de maestría. Las mismas universidades ejecutan
sistemas académico-pedagógicos en la Línea de Investigación y Tesis doctorales
de los programas de Doctorado en Administración a la usanza de pregrado y de
maestría.
Una
tesis doctoral elaborada y aprobada bajo los preceptos de la rigurosidad
epistemológica, científica y metodológica propios del doctorado es, por
naturaleza, un documento de alto rigor científico y filosófico que
necesariamente contiene un aporte original de trascendencia a la Ciencia, a la
Tecnología a la Innovación, a la filosofía. Este aporte del nuevo doctor, autor
de una Tesis doctoral, consiste en producir -en el marco de su pensamiento
filosófico- nuevos conocimientos, nuevas teorías, nuevos modelos, nuevos
enfoques, nuevas tecnologías e innovaciones,
que contribuyan a la solución de los grandes problemas de la sociedad.
En
el contexto de nuestras afirmaciones, las principales características de las verdaderas
Tesis doctorales, entre otras, son: a) citadas y/o desarrolladas por los
investigadores del país y del mundo, b) ameritan para efectuar publicaciones
científicas y/o filosóficas, c) constituyen transferencias tecnológicas o
pensamientos filosóficos por los que la sociedad, los estados, los gobiernos,
las empresas e instituciones se interesan, d) califican para foros nacionales e
internacionales, e) son premiadas y/o reconocidas, e) favorecen a la calidad de
la docencia universitaria; y, f) contribuyen al avance de la ciencia,
tecnología y del pensamiento filosófico.
El grado académico de doctor
Hay
algo que distingue –debe distinguir- una
tesis doctoral con la de otro nivel inferior, sea de maestría o de pregrado: el
pensamiento filosófico del autor de
la Tesis doctoral, en cuyo contexto realiza una investigación científica para
obtener el grado académico de doctor. En esencia, el universal grado académico
de doctor acredita -a quien lo ostenta-
que es, ante todo, poseedor de una concepción o interpretación del mundo
(cosmovisión); y concordante con ella tiene un pensamiento filosófico. En tal
sentido el doctor es, por antonomasia, un filósofo, un sabio, un pensador sobre
los grandes problemas de la humanidad, de la sociedad, de la vida;
especialmente un pensador sobre el desarrollo humano. Precisamente el acrónimo
PhD (Doctor of
Philosophy - doctor en filosofía) es el primigenio significado ecuménico
del grado de doctor.
Así,
el grado académico de doctor no es cualquier cosa, aunque en nuestro medio se
ha desnaturalizado. No es fácil –no debe ser fácil- obtener el grado académico
de doctor. Cualquiera no puede –no debe- ser doctor. Ser doctor no sólo es
serlo sino parecerlo; y viceversa: ser doctor no sólo es parecerlo sino serlo. Quien
aspira el grado académico de doctor
aspira ser filósofo, investigador e intelectual senior como resultado de su vocación por la investigación, el
pensamiento y por la intelectualidad y de su concepción del mundo
(cosmovisión), pues dentro de ella formula su Tesis doctoral.
Cuando
en una sociedad es fácil ser doctor de tal manera que “cualquiera” puede ser
“doctor” (entrecomillas), o cuando se mercantiliza el grado de doctor, o cuando el deseo de ser doctor
obedece a necesidades de pura vanidad personal y burda cursilería; entonces se
acabó las preeminencias universales del grado académico de doctor y con ello se
acabó las posibilidades de generar conocimientos y reflexiones filosóficas para
el desarrollo de las sociedades del mundo. Se acabó la posibilidad de construir
una élite de pensadores, de filósofos para el desarrollo de la sociedad; las
que seguirán en el oscurantismo, en el
túnel, sin luz. Un país que cuenta con más doctores, pero con verdaderos doctores,
será más grande y próspero.
Método
Para fines del presente informe sólo se mencionará los
títulos de las tesis doctorales más no a sus autores ni a la Universidad de las
que proceden, aunque se entiende que son de las unidades de Posgrado, programas
de Doctorado en Administración, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
y de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Se ha leido, entre otras, las
siguientes 20 Tesis doctorales: (Sólo para fines de esta publicación
electrónica se obvia la lista).
Análisis y discusión de los resultados
- Las Tesis doctorales a
la usanza de las tesis de maestría y de pregrado; ajenas a la
Epistemología, a la filosofía
Hay
varias razones que explican el por qué en las universidades estudiadas –y por
extensión en las universidades peruanas- las Tesis doctorales no sólo son
similares a las de pregrado y de maestría, sino carecen de trascendencia
científica y filosófica. Una de esas razones es la existencia -arraigada aún-
de estereotipos, ritos y mitos tradicionales y mediatizados en el proceso de la
Investigación Científica para la elaboración y aprobación de las tesis
doctorales que implementan las universidades.
Los
Programas de Doctorado en Administración en las universidades así como los
docentes de la Línea de Investigación y de Tesis, los revisores de tesis, los
asesores de tesis y los Jurados de Tesis doctoral, seguimos impartiendo, al
unísono, modelos estandarizados no sólo ortodoxos sino hasta contraproducentes
con los cánones filosóficos, epistemológicos, científicos y metodológicos de la
Investigación Científica en el ámbito doctoral.
Así,
la intrascendencia de las Tesis doctorales no sólo es imputable a las
limitaciones del doctorando autor de la Tesis sino, principalmente, a la aún
primacía de los tradicionales modelos académicos y de gestión de las
universidades respecto a los estudios doctorales que conducen,
irremediablemente, a concebir y a producir pseudo Tesis doctorales y pseudo
doctores.
En
buena cuenta, las universidades que tienen programas de Doctorado en
Administración, deben pedir las disculpas a la sociedad por producir doctores y
tesis doctorales intrascendentes. Los docentes de los programas de estudios
doctorales -especialmente los de la Línea de Investigación y Tesis-, así como
los asesores, los revisores y los miembros de los jurados de las Tesis
doctorales, debíamos pedir indulgencias al país por producir “doctores” y
ahítas tesis “doctorales” a la usanza de pregrado. Misericordia debíamos pedir
a los mismos nuevos doctores y a los doctorantes que con expectativas están
participando actualmente en los programas de Doctorado en Administración por
ofrecer metodologías arcaicas, rutinas, estereotipos, mitos, ritos y
parafernalias en la elaboración, sustentación y aprobación de las “tesis doctorales”.
Así,
otra de las causas por las que las Tesis doctorales carecen de las
rigurosidades que el caso amerita, es que el doctorante (así como el
maestrista), ha tenido una formación eminentemente profesionalizante (en
pregrado y aun en los estudios de maestría), una formación ajena a lo medular
para el caso de las Tesis: la
epistemología. La epistemología es la lógica de cómo se debe efectuar una
investigación científica y los doctorantes no son necesariamente expertos y
cultos en Epistemología, cuando debían serlo. Es absolutamente inconcebible una
Tesis doctoral si es que no está desarrollada en el contexto de los dominios
epistemológicos y del pensamiento filosófico del aspirantes al más alto grado
académico universal de doctor.
- Contenidos
de una Tesis doctoral discordantes con la naturaleza de una Tesis doctoral
Uno
de los aspectos concernientes al problema del por qué las tesis doctorales no
tienen la trascendencia exigida –aunque, claro está, con una u otra excepción-
es, por ejemplo, el asunto relacionado al contenido de la Tesis doctoral.
Las
Unidades de Posgrado que tienen el Programa de Doctorado en Administración
manifiestan en sus documentos oficiales que la Tesis doctoral debe contener, y
en este orden: Problema (que incluye objetivos
y justificación), el Marco Teórico, la Hipótesis, la Metodología y los
Resultados (que incluye conclusiones y recomendaciones). Es decir, el
mismo esquema convencional, ritual, monótono, mediatizado, tautológico, ahíto
de los proyectos de tesis de pregrado y de maestrías.
La
Tesis doctoral, sin embargo, trasciende la camisa
de fuerza del esquema señalado y debe obedecer a las grandes políticas
institucionales acerca de la naturaleza de las tesis doctorales, antes que a
esquemas estereotipadas. En buena cuenta no hay –no debe haber- esquemas
preestablecidas para la Tesis doctoral porque es necesario la creación de las
formas de hacer una Tesis doctoral por parte del autor de la Tesis.
Las
tesis doctorales -especialmente no referimos a las tesis doctorales en el
ámbito de las ciencias sociales, en el que se encuentra la Administración, cuyo
denominador común es que los objetos de investigación están relacionados a
hechos intencionales de las personas. En tal sentido, las Tesis doctorales son
resultados del pensamiento, de las reflexiones e investigaciones de naturaleza
eminentemente hermenéutica y
fenomenológica, porque el aspirante al más alto grado académico de doctor
–investigador eximio de vasta experiencia, con profundos dominios teóricos y
temáticos del objeto de investigación y, ante todo con una concepción
filosófica- debe, en su Tesis doctoral, interpretar, comprender, aprehender,
concebir, reflexionar, pensar y explicar los fenómenos sociales y humanos
–propios de la Administración- para ser sometidos a la crítica racional por
parte de la comunidad científica en Administración y establecer validaciones o
refutaciones; y así contribuir al desarrollo científico y del pensamiento
filosófico en el ámbito de la Administración. En tales condiciones el esquema
arriba referido resulta incompatible y hasta actúa como óbice.
3.
Algunas características generales y comunes de una “Tesis
doctoral” en Administración presentadas y aprobadas
3.1 Los
títulos de las “tesis doctorales” son similares a los de pregrado y de
maestría. Esto, porque tales títulos reflejan la naturaleza de sus contenidos.
Además, en la mayoría de esas tesis existen errores ortográficos inadmisibles
en sus carátulas e inapropiadamente se escriben los títulos de la Tesis, que
son títulos de obras, entre comillas.
3.2 Carecen
en el asunto del problema de la investigación (problematización del tema
de Tesis) un conocimiento profundo acerca de la realidad actual del objeto de
investigación. Las Tesis revisadas no sólo muestran las limitaciones en el
dominio teórico (y filosófico) sino también el dominio temático. Esta realidad
es una de las causas estructurales de por qué las Tesis doctorales no son
tales. En suma, los doctorantes no saben (ni poseen argumentos) de cuál es el
problema de investigación doctoral ubicado en el contexto epistemológico y
filosófico.
La
explicación de esto –fundamentación temática, teórica y filosófica de la Tesis-
es atribuible a que los doctorandos “no tienen tiempo” para leer la enorme
cantidad de literatura y testimonios existentes
porque “trabajan”. Así, los doctorandos, prueban que no sólo no tienen
dominios teóricos (y filosóficos) sino también carecen de dominios sobre el
tema de tesis.
Una
de las causas principales de las “tesis doctorales” presentadas y aprobadas que
es expresión de la desnaturalización de los programas de doctorado así como la
de la naturaleza del grado académico de doctor
es que no hay tiempo para leer. El 80% del tiempo de un doctorante a tiempo
completo es para leer, leer y leer. Quienes asisten a los programas de
doctorado sólo los sábados o sólo los martes unas tres horas a la semana no
leen; a cuya consecuencia los argumentos acerca de la situación problemática
(problematización del Tema de Tesis) y del marco Teórico son pobres (son remiendos,
zurcidos, desintegrados) y no están insertos a un contexto epistemológico ni
del pensamiento filosófico del autor de la Tesis.
Este
asunto estructural se modificará gradualmente siempre que se implementen
programas de estudios de doctorado, si no a tiempo completo, cuando menos de
lunes a viernes de 6 a 10 PM; y siempre que se abandone la cultura ganancial en
los estudios de posgrado y el facilismo en los procesos de admisión. Hay casos
en que se admiten al doctorado sin que siquiera hayan presentado su Tesis de
Maestría y sin la rigurosidad que deben poseer los proyectos de Tesis doctoral.
En tales condiciones, se ganará algo más en términos pecuniarios, pero pierde
el país, pierde el doctorante, pierde la Universidad.
3.3 Según
el convencional esquema POMJHM (Problema, Objetivos, Marco Teórico,
Justificación, Hipótesis y metodología) que es el esquema (anti epistemológico
planteada por las universidades estudiadas), primero hay que abordar el tema
del problema de investigación –lo cual está bien; pero todo problema de
investigación debe ser resuelto tentativamente por el investigador; es decir
por simple lógica lo que debe seguir inmediatamente después del Problema es la
Hipótesis.
Sin
embargo, después del Problema dizque debe seguir objetivos, luego el marco
teórico, luego debe seguir –dicen- la justificación y recién la
Hipótesis extraviada respecto al problema, pues se preguntan sobre unas cosas y
responden otras cosas y al hablar de Problema general, de Objetivo general,
de hipótesis general se extravían en
las tinieblas de las tautologías y de las generalidades (no confundir
generalidad con complejidad).
3.4 En
relación al llamado diseño metodológico,
creyendo que los números, las estadísticas, las fórmulas matemáticas
(“parafernalias estadísticas” baldías) -que ni el mismo tesista entiende, menos
el Jurado-, le va dar cientificidad a la tesis, establecen innecesariamente “complicadas”
elucubraciones cuantitativas, formulísticas, matemáticas, estadísticas,
ingenierísticas fútiles que no conducen absolutamente a nada en el ámbito de
los estudios doctorales en Administración. Creyendo que los gráficos (presentados
en estridentes colores) le darán cientificidad a las Tesis, efectúan
“sendas” entrevistas, encuestas,
cuestionarios que no corresponde a la naturaleza de las tesis doctorales.
De
estas “maneras” de hacer una tesis doctoral plantearán “conclusiones” hasta
“recomendaciones” intrascendencias, ahítas, exquisiteces baldías, tautologías
innecesarias. Estas son las principales razones por las que en la revisión de
una Tesis doctoral bajo el modelo anti-epistemológico del POMJHM no encontramos
dónde está la cabeza y dónde los pies.
3.5 En
las “tesis doctorales” presentadas y aprobadas en las universidades estudiadas
se aprecia fácil y claramente que los argumentos son pobres debido a que en
ellos están ausentes los pensamientos de los grandes epistemológicos y
filósofos tales como Comte, Popper, Kuhn, Lakatos, Bunge, Hempel, Dilthey,
Husserl, etc.; ausentes las grandes corrientes epistemológicas tales como el
positivismo, el racionalismo, racionalismo crítico, fenomenología, etc.;
ausente también las principales corrientes filosóficas.
3.6 Estas
formas tradicionales de “hacer” tesis doctorales sin que la Universidad haga
algo para revertirlas, además de que no contribuyen al avance de la Ciencia,
Tecnología a al desarrollo del pensamiento filosófico, abre puertas al fraude, a
la estafa, a la seudociencia, al plagio, al facilismo, al dogmatismo, a la
cultura “chicha”, a la propagación de las “tesis doctorales” intrascendentes y
al otorgamiento de grados de “doctor”, entre comillas.
- Ausencia del pensamiento filosófico del tesista en las
tesis doctorales
De la lectura de las tesis doctorales presentadas y aprobadas
para la obtención del grado académico de doctor en Administración en las
universidades investigadas, se deduce que la mayoría de ellas carecen de la
rigurosidad epistemológica, metodológica, científica y están ausentes el
pensamiento filosófico y la capacidad analítica y argumentativa del tesista que
imposibilita producir tesis doctorales de trascendencia e impide contribuir a
la generación, difusión y aplicación de la ciencia, tecnología e innovación en
el ámbito de la
Administración con las obvias consecuencias negativas para el
país, la universidad y para el mismo graduando.
Las unidades de posgrado que tienen programas de Doctorado en
Administración las, encargadas de producir ciencia, tecnología e innovación en
el ámbito de la Administración a través de las Tesis, no cumplen a cabalidad
sus roles debido a que las Tesis doctorales aprobadas, en general, no reunen
las condiciones epistemológicas y filosóficas, como consecuencia de un conjunto
de tradicionales prácticas pedagógicas, de investigación, de diseño curricular,
de gestión y de la carencia de investigadores y filósofos en la docencia
doctoral, especialmente en el área de la Línea de Investigación y Tesis.
- El carácter eminetemente profesionalizante de los
Programas de Doctorado en Administración
El asunto de que las tesis doctorales no tengan la
trascendencia que debieran tener y la desnaturalización del concepto primigenio
y universal del grado académico de doctor,
es consecuencia del carácter eminentemente profesionalizante de la universidad, peor aún,
en posgrado. Estos programas están –como manifiestan en sus documentos
oficiales- diseñados para “formar profesionales de alto nivel”, para “Preparar
líderes empresariales”; y no para lo que por naturaleza le
corresponde al programa de doctorado: formación y afianzamiento de
investigadores científicos con pensamiento filosófico y de docentes
universitarios, ser centros de producción de la ciencia, tecnología, innovación
y de la reflexión filosófica como actividad prioritaria y fundamental. Estos hechos
evidencian que existe una “fuerte mercantilización de los postgrados que
se desarrollan en función de demandas. Se comienza a ver los postgrados como
fuente de recursos y no como espacio de investigación” (Claudio Rama).
- Inexistencia de
políticas institucionales ad-hoc para las tesis doctorales en
Administración
Ninguna de las universidades estudiadas tiene
políticas institucionales ex profesas sostenidas para el Programa de Doctorado.
No tienen documentos explicativos y argumentativos de la naturaleza de los
estudios doctorales y de la naturaleza de las Tesis doctorales. Carecen de
Estructuras curriculares doctorales sistémicamente fundamentadas. No existen
esfuerzos institucionales por renovar los estudios doctorales. No existen
políticas institucionales respecto a las líneas ni programas prioritarios de
investigación científica conducentes a la Tesis doctoral.
Conclusión
Los programas
de Doctorado en Administración no reúnen las condiciones para el otorgamiento
del grado académico de doctor en el contexto de las actuales demandas y
exigencias del Siglo XXI, debido a que las Tesis doctorales en Administración
presentadas y aprobadas no reúnen las condiciones epistemológicas ni contienen
pensamientos filosóficos.
En
razón a esta conclusión, se plantea la urgente reestructuración de los estudios
de posgrado en Administración, especialmente de los estudios de doctorado en
Administración, para cuyos efectos será, inclusive, necesario suspender cuando
menos tres años los procesos de admisión a los estudios de doctorado en
Administración, principalmente para contextualizar la naturaleza y establecer
las grandes políticas institucionales relacionadas a los estudios doctorales y
a las tesis doctorales, para la reestructuración curricular, para establecer
nuevas estrategias pedagógicas en el doctorado y para proveer de verdaderos
docentes doctorales principalmente en la Línea de la Investigación y de las
Tesis (investigadores seniors, intelectuales, filósofos, epistemólogos).
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