Nemesio Espinoza Herrera
(Artículo publicado en el diario Expreso y en el diario La República; Perú 2001)

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la primera universidad del Perú y decana de América, que conmemora 450 años de vida institucional ininterrumpida, ingresa a este nuevo siglo y milenio con serias y graves dificultades de orden estructural. Precisa señalar tres problemas ejes de San Marcos: la calidad académica, las investigaciones científicas y la administración universitaria. Respecto a ellos tenemos serias preocupaciones porque persisten aún bajos niveles de calidad académica, existen aún muchas limitaciones en la ejecución de verdaderas investigaciones científicas y porque subsiste el evidente caos administrativo. Alrededor de estos tres problemas centrales giran otros traducidos en apremiantes necesidades tales como el financiamiento, desagravio a los docentes (pivote de la calidad académica y de las investigaciones científicas) respecto a sus inverosímiles remuneraciones y condiciones de trabajo, necesidad de nuevas estrategias educativas, vinculación con el sector productivo, infraestructuras, equipamientos, etcétera.
Transformar a San Marcos es una nueva universidad moderna y competitiva propia de los nuevos tiempos es un deber colectivo y una necesidad nacional. Hacerlo significa lograr gradualmente altos niveles de calidad académica, ejecutar genuinas investigaciones científicas y poner en práctica un nuevo modelo de gerencia universitaria; sólo así San Marcos estará en condiciones de competir con las grandes universidades peruanas y del mundo, logrando egresados en condiciones de empleabilidad, así como creando ciencia y tecnología. Hacerlo es el gran desafío para el próximo gobierno democrático de la universidad.